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miércoles, 22 de julio de 2009

Sigo a 13 horas de Buenos Aires


A continuación voy a contar algunas historias de los personajes con los que vivo. Empecemos.


En primera instancia tenemos a Harry, un pirata inglés del siglo 18 encapsulado en un cuerpo contemporáneo. Harry es toda una leyenda tanto dentro como fuera del hostel. No solo porque dedica su vida a trabajar y viajar sino por la cantidad de periodos que lleva dentro del hostel. Sin embargo esta vez es especial. Ante la eventual crisis económica Harry no tuvo mejor idea que aplicar el siguiente plan:
Se va a internar 2 semanas en una clínica para que le hagan experimentos médicosssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssss ... sisi todo por la módica suma de 4 mil dólares australianos. O sea, le van a pagar 12 mil peses para usar su cuerpo y probar, quien sabe que ajaja...cuando le pregunté el motivo no fue que contestó “ tengo deudas terribles que pagar” “ estoy por comprar un terreno” “ África lo necesita más que yo” sino todo lo contrario “ quiero ir a Sudamérica y tomar cocaínaaaaaaaaa”
Otro de los personajes es un argentino, podríamos llamarlo “ el doctor ahorro”. Digamos que su estadía en Australia fue totalmente a pelo, intentó trabajar de todas las maneras posibles, ganó, perdió y volvió a ganar. Finalmente salió a flote. El tema es que pasó las primeras 2 semanas con un presupuesto de....de....de....de.....5 dolareesssssssssssssssssssssssssssssssss!!! “ Mis comidas eran arroz, arroz y más arroz, también recibía donaciones, básicamente las sobras del hostel” “ ah, y descubrí que el supermercado de la esquina tira a la basura la comida que está pasada de fecha, así que me recorrí la basura y algo siempre conseguí” ajajaja un maestro.

Bueno amigos eso es todo por el momento. Me encuentro más que bien sabiendo que todos los días pasa algo nuevo, una nueva anécdota para contar y compartir con ustedes. Espero que sigan más que bien y que tiren para adelante siempre que puedan. Abrazo grande a todos!

domingo, 19 de julio de 2009

Y un día volvió a Viajar por el Mundo.... nueva etapa

19 de julio de 2009

Nadie, ni siquiera Juan, hubiera imaginado que después de dejar el país allá por agosto de 2007, a dos años, la vida lo llevaría de nuevo a salir al mundo.
Y finalmente sucedió... dejó Buenos Aires el jueves para nuevamente ser un ciudadano del mundo.
Esta vez la vida lo lleva a Australia, y después se verá....
Alentemos todos los seguidores a Juan Cruz en esta nueva etapa que se inicia...

el BLOG NO TERMINA, SINO QUE RECIEN COMIENZA...

Matias (hermano, co-editor y compañero de ruta)

jueves, 2 de julio de 2009

"Andarás bien por la 40"


SÚBANSE A LA RUTA 40

Bienvenidos a un viaje único, un viaje solitario, místico, desolado, rodeado de paisajes que concuerdan con lo que uno se imagina. En la ruta 40 las cosas son como uno se imagina que iban a ser. Esa es la propuesta: una ruta desolada paralela a la montaña y donde al único personaje que tal vez uno vaya a ver, es a uno mismo.

Datos
La Ruta Nacional Nº 40 nace en Cabo Vírgenes, Santa Cruz y transita más de 5.100 kilómetros de místico recorrido, enmarcado por antiguos caminos incas, hasta arribar a La Quiaca en la Provincia de Jujuy.Atraviesa algunos de los más importantes destinos turísticos del país y brinda rápido acceso a ellos. Accede a 14 Parques Nacionales y 26 Reservas y Parques Provinciales, se comunica con 41 Pasos Internacionales, recorre 11 Provincias y 5 lugares declarados “Patrimonio de la Humanidad”, 13 centros de Ski, atraviesa 18 ríos importantes e infinidad de secundarios.
El viaje
Estuve aproximadamente 2 días arriba del bus. Seguramente será que ya estoy acostumbrado a largas distancias, pero la verdad que se pasó todo muy rápido. Fue tan agradable el viaje que hasta se armó un bingoooooo aja.

La 40 no cuenta aún con la totalidad de pavimento por lo que se transita sobre tres tipos de caminos en su recorrido. En mi caso hice el viaje: Chaltén, Los Antiguos, Bariloche.

A mitad de caminos nos detuvimos en Los Antiguos, punto de entrada a la famosísima “ Cueva de las Manos”. Quien sabe por qué, los conductores decidieron cambiar de bus y por ello, tuvimos que esperar unas 3 horas. El nivel de inglés de los chofferes era nulo y con ello, las explicaciones. “ Dónde vamos?” “ porqué cambiamos de bus?” preguntaban los turistas en inglés y con razón. “ Nosé que me preguntás mamita” respondían los encargados. Cuestión, se terminó utilizando el método científico argentino: lo atamos con alambre y después vemos. Sin explicaciones, esperamos las 3 horas y después nos fuimos.
El viaje desde el Chaltén a Bariloche sale aproximadamente unos 300 pesos. Si quieren mi opinión, es un viaje altamente recomendable.

Los días pasaron y finalmente llegamos a una de las ciudades más desarrolladas del sur de Argentina: Bariloche.

En Bariloche nos quedamos poco tiempo, alcanzamos a realizar la excursión al Cerro Otto, conocimos el espectacular Hotel Llao Llao y finalmente nos fuimos a recorrer en auto el “camino de los 7 lagos”, tal vez, la obligación que uno tiene si está en Bariloche.
Fueron casi 100 Km. de ripio, mi trasero lo recuerda al día de hoy. Es algo que vale la pena y mucho ya que el camino es fascinante. Se atraviesan lagos escondidos en el medio del bosque. Se puede acampar a orillas de los mismos.

La experiencia en el sur argentino llegaba a su final. Era la hora de volver, no para quedarme sino para planear nuevamente donde ir.








Vivir sin un cajero: Chalten!!



Chaltén
Una mañana nos levantamos y nos fuimos al Chaltén, una pequeña villa turística fundada en el extremo Norte del Parque Nacional Los Glaciares. Detrás de las colosales paredes de granito que dominan el paisaje, se encuentra el famoso Campo de Hielo Patagónico Sur, la masa de hielo continental más importante de nuestro planeta luego de la Antártida. En el imaginario que uno tiene de la Patagonia, creo que este pueblo cuadra perfectamente. Se fundó en el año 1985, todo es completamente nuevo, cuando llegué estaban instalando el primer cajero automático. El pueblo tiene 2 calles principales donde uno puede satisfacer las necesidades básicas: supermercado, resto, hostel, farmacia, policía y agencias de turismo.

En la villa nos instalamos en unos de los tres campings que tiene el complejo. Debo decir que fue de los mejores camping que estuve en mi vida con relación al paisaje que nos rodeaba. Montañas, río, el Fitz Roy, bosques, sol.

Al poco tiempo emprendimos el trekking al primero de los campamentos. Está a solo dos horas de caminata, muy accesible. Los puntos para acampar son bastantes precarios, es mejor mantenerlos así para que se conserve el contacto con la naturaleza. Tal es así que no cuentan con baño.
El primero lo de los puntos se encuentra a orillas de una laguna que tiene como escenario al Fitz Roy. Lo pueden ver en la foto, sencillamente una de las mejores puestas que vi en mi vida. Un día perfecto a orillas de un lago a 1000 metros de altura y en compañía del pico más deseado de Argentina.

Si uno busca soledad, tranquilidad, naturaleza, montañas, deporte, definitivamente el Chaltén es la opción. Ahora si lo que uno busca es dormir sin pensar en lo que pasa afuera, bueno ahí la cosa cambia. Por la zona donde está, los vientos son casi huracanados.

Una de las noches, sentí en carne propia el poder del viento patagónico. El viento fue constante durante todo el día y a la noche se intensificó, digamos unas 4 veces más. Como pensé que la carpa no iba a aguantar, tuve que recurrir a la ley número uno del boy scout: me tomé una botella de vino y me olvidé del problema ajajaa. A la mañana me levanté como si nada, podrían haber bombardeado la montaña y yo ni enterado.

Los trekings en el Chaltén son accesibles para todos. El más lejano se encuentra a 5 horas desde la base. Los senderos están perfectamente marcados y señalizados, las pendientes no son pronunciadas y además uno puede ir tomando el agua de los arroyos. Si no está seguro, es recomendable llevarse unas gotas como purificador. Yo tomé agua y no tuve ningún problema.

El tiempo del Chaltén había llegado, como siempre era hora de dar el próximo paso. Este lugar me demostró que todavía quedan lugares sin explorar, donde hay todo por hacer. Si bien es un área bastante turística, el hecho de que sea un pueblo relativamente nuevo le agrega un sabor especial.

Un pueblo al pie de la montaña nos lleva a la simplicidad de las cosas, la vuelta a estilos de vida del pasado y deja abierta la tan trillada pregunta: se puede imaginar una vida alejada del urbanismo y la tecnología?

Más Calafate!!



El Glaciar

De los recorridos más espectaculares que habré hecho en mi vida fueron los 50 Km. que dividen al Calafate con el Glaciar. Montañas, paisajes áridos típicos de la patagonia y en compañía del Lago Argentino. A medida que uno va entrando en el parque nacional puede ver como la vegetación varía, los bosques aparecen, las montañas se cubren de flores y espectaculares árboles, vegetación tupida, y sobre todo, vemos una extensión de lagos. Un arco iris se sumó a la cita, un marco realmente de película.
Otras de las curiosidades es que se puede atravesar la finca donde ocurrieron los trágicos hechos de la “patagonia rebelde”

La llegada al glaciar fue de las cosas más espectaculares. El anfitrión: un bloque de hielo de cinco kilómetros de longitud y sesenta metros de altura. No por algo está considerada como la “ 8 maravilla del mundo”.

En el glaciar se pueden hacer tres cosas básicamente. La primera es un treking en el glaciar que cuesta alrededor de 300 a 400 pesos. La segunda es caminar por las pasarelas y el costo se paga sólo con la entrada al parque: locales 6 pesos, turistas como 40.
La tercera de las opciones es tomarse un barco que sale 50 pesos y recorre 1 hora por el glaciar. Yo hice las pasarelas y el buque.

Uno de las atracciones que ofrece el glaciar es observar las rupturas ocasionadas por la erosión del agua. El turista puede gozar de este espectáculo a sólo unos 400 m de distancia, en instalaciones especialmente creadas para la observación.

En un momento me dio hambre y me fuí al bar a comprar algo. Al entrar, me encontré con esta situación: Dios creó al hombre, al mundo y la naturaleza. Cuando se puso a pensar sobre cómo hacer de eso una de las cosas más espectaculares del universo, nunca, pero nunca se imaginó que iba a haber un japonés mirando una película a pasos del glaciar. Me están jodiendo? En fin...

Antes de irme del Calafate me gustaría hacer una recomendación. Si hacen una caminata para el lado del lago van a encontrar unos campos vírgenes rodeados de flores y caballos, a orillas del lago, donde uno puede ver flamencos y todo tipo de aves. Del otro lago de la tranquera se puede pasar a la playa, donde si el día acompaña podrán ver que el agua es totalmente verde por los desprendimientos del glaciar!!

Costos
Debo decir que el Calafate es más parecido a Londres que a la Argentina. En uno de mis primeros días me arrimé a un humilde almacén de campo. Algo simple, un sándwich de jamón y queso, nada de queso francés, mariscos o especias traídas especialmente de Agra. El costo era de 20 pesos!! Una cama en un dormi en un hostel cuesta 50 pesos.
Debo decir que me sentí un turista todo el tiempo o mejor dicho, el único argentino. Hay nacionalidades de todo tipo pero los que más abundan en el sur son los israelitas.


Volver para volver a irse: PATAGONIA 09




El lugar más loco que fui en mi vida, fue la vuelta a casa.
Hace casi 6 meses que estoy en Argentina. El primer mes habrá sido uno de los más raros de mi vida. Por empezar no podía creer que estaba rodeado de argentinos, en los 16 meses que me tocó estar de viaje no tuve muchas oportunidades de encontrarlos, si compartí vivencia y generé amistades, pero nunca vi a más de 40 argentinos juntos.

Mis primeras reacciones fueron propias de un turista. Caminaba por Buenos Aires y no dejaba de mirar edificios, monumentos, plazas, emblemas. Me compré una guía de Buenos Aires y comencé a redescubrirla.

Luego del primer mes en Buenos Aires, ya estaba listo para empezar de nuevo. Decidí gastarme lo que me quedaban de ahorros en lanzar una expedición al sur. Cuando uno vuelve, no solo tiene curiosidad por conocer más sobre su lugar sino también por el país que nos rodea.
Después de ver tantos escenarios, sentía que no podía no conocer “el Perito Moreno”. Fue así como partí de Buenos Aires al Calafate donde me quedé 4 días y luego desde ahí, salté al Chaltén.

Calafate
La primera impresión de un lugar habla mucho del lugar en sí. Un aeropuerto de 2 x 2 en el medio de la nada, rodeado de montañas y del magnifico Lago Argentino, un marco que definitivamente puede colocar cualquier mente en blanco.

El viaje lo emprendí con Leah, una australiana que conocí en Sydney y que, ni bien le conté sobre la Patagonia, no dudó en cruzarse al otro lado del mundo para conocerla.
Nos tomamos un bus que sale aproximadamente 20 pesos hasta el pueblo. Vale la aclaración: el bus te deja en el hotel, camping u hostal.

Lo primero que hicimos fue llegar al camping donde supuestamente íbamos a hospedarnos. El único problema fue la fecha: 16 de enero. El camping se parecía más al estadio obras en pleno recital de los Piojos. Había perros que querían entrar y no podían, estaba totalmente cubierto. Gente por todos lados, no quedaba ni una parcela. De ahí arrancamos una larga caminata en busca de un nuevo refugio hasta que llegamos a otro de los camping. Hay 3 en la ciudad. El costo es aproximadamente 20 pesos por persona.

Desde Buenos Aires, uno se imagina “ ohhh, patagonia, camping, montaña, lagos, la brisa del viento, un arco iris se levanta, un cóndor te estrecha la mano, un río te guiña el ojo” La realidad no tubo nada que ver con eso. El camping era el patio trasero de una casa, donde tuve que pelear mano a mano con un par de perros que querían romperme la carpa y comerse nuestra comida. Armamos la carpa rodeados de perros que solicitaban nuestra atención y nos fuimos a caminar por el pueblo.
El calafate está turisticamente bien preparado. El pueblo en sí no es muy agradable ya que no tiene tanto encanto como si lo tiene el Chaltén, por ejemplo. Tiene un Casino, terminal de Bus, Restaurantes, miles de agencias de viajes, camping, hostels, algún que otro bar y hoteles que parecen de otra dimensión.


lunes, 13 de abril de 2009

Otra vez en el Diario La Nación!!!

Nuevamente el DIARIO LA NACION, esta vez en formato PAPEL y online, publica una nota sobre mi viaje. Fue un artículo que preparé sobre la aventura en el Transiberiano. Ojalá que les guste.. les dejo el link: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1117490

domingo, 12 de abril de 2009

EL ARTE DE EMPEZAR DE NUEVO

Siempre me pregunto si el TIEMPO es un factor condicionante. Si no es algo que a veces nos ponemos todos en la mente para excusarnos sobre millones de asuntos: “ya estoy viejo para eso”, “no tengo ni un minuto” “ eso lleva mucho tiempo”.
A lo largo de mi viaje vi gente que realmente hacía lo que quería con él, casi como si tratase de un chiste. Tomaban al tiempo y lo colocaban a su favor, dejaban de temerle, lo manejaban perfectamente. Como bien dice la expresión “ tenían todo el tiempo del mundo”, para hacer lo que siempre quisieron hacer o mejor dicho para empezar de nuevo.
Ver cómo estos personajes manipulaban el tiempo a su favor para comenzar de nuevo fue lo que me llevó a considerarlo un arte, una actividad tan perfecta que se necesita de coraje y mucho esfuerzo.

Una de las cosas que hice al volver a mi país, fue observar cómo los amigos que me había hecho en el viaje se adaptaban nuevamente a su entorno: ingenieros, publicitarios, economistas, periodistas, etc. Me intrigaba saber que iban a hacer con su vida. En todos ellos pude encontrar un factor que se repite: cambian de vida y comienzan a hacer lo que realmente quieren hacer. Es como si se hubieran estado mintiendo muchos años y ahora volvieran a nacer y empezar de nuevo sin importar dinero u otro factor. Muchos de ellos piensan que perdieron el tiempo mientras que otros pareciera como si se hubieran despertado de golpe. Pueden ganar muchísimo menos de lo que ganaban anteriormente pero eso es justamente lo que se busca, perder dinero y ganar en felicidad o mejor dicho, la ganancia pasa por ser sinceros con uno mismo. Considero que todos ellos son “artistas del tiempo” por llamarlo así ya que no se dejan condicionar por este factor. Fue muy bueno aprender de todos ellos.

lunes, 30 de marzo de 2009

!!! El BLOG alcanza las 120 notas !!!

30 de marzo de 2009

!!! QUIERO ANUNCIARLES CON MUCHA ALEGRIA QUE EL BLOG YA ALCANZÓ LAS 120 NOTAS DESCRIBIENDO MI VIAJE POR EL MUNDO!!!
APROVECHO DE PASO PARA AGRADECER A TODOS LOS AVENTUREROS Y FANAS DEL BLOG DE MÁS DE 70 PAÍSES QUE DÍA A DÍA ME HACEN LLEGAR SUS EXPERIENCIAS, MENSAJES Y ALIENTO.
GRACIAS A TODOS
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!!! IM GLAD TO CONFIRM THAT THE BLOG REACHED THE 120 ARTICLES !!!
THANKS VERY MUCH TO ALL THE PEOPLE OF MORE THAN 70 COUNTRIES THAT READ MY BLOG, AND FOR THE MESSAGES THAT I RECEIVE EVERYDAY!

sábado, 21 de marzo de 2009

Peter Parker en Argentina!!


Alguien una vez me dijo “ lo más loco que te puede pasar en un viaje, es volver a casa”. Eso fue exactamente lo que pasó.
Al bajar del avión me encontré felizmente en el aeropuerto de Ezeiza, del crudo invierno de la Madre Rusia al caluroso Buenos Aires.
Inmigraciones fue lo más divertido. Era la primera vez en todo el viaje que no tuve que poner caras, preparar un discurso, mirar para otro lado u algo parecido.
“ Hola, chau”. Simple, fácil y rápido. Claro, si me hacían problema en mi país agarraba el pasaporte y lo tiraba al Río de la Plata.
Ya tenía el equipaje listo. Me sentía en otro planeta y eso que estaba a punto de cruzar la puerta de salida. Decidí ni pensar, me puse mi sombrero ruso y salí a saludar a mis viejos. El encuentro fue muy emocionante ya que no los veía hace más de 6 meses aproximadamente.

Cuando salí con el gorro comunista, la gente que esperaba del otro lado no entendía nada, pensaban que era un comunista que se había quedado congelado hasta el año 2009.

Me abracé con los viejos y luego me dirigí a mi querido pueblo. Pensar que había estado en las principales metrópolis del mundo: Berlín, París, Beijing, Moscú y ahora Don Torcuato!

De camino a casa me pasó algo interesante. Sentí como si una fuerza cósmica me hubiera absorbido y por momentos me olvidé de mi viaje. Sentí como que nunca me fui, tal vez porque todo permanecía de la misma manera. Mismos edificios, mismas calles, mismos parques, etc.
De mi llegada simplemente sabían mis viejos y hermanos, el resto sorpresa. Organicé con uno de mis amigos un encuentro bizarro para sorprender al resto de mis amigos. La cita era el sábado 5 de diciembre a las 22 hrs. En la casa de Álvaro.
Allí iban a asistir amigos y novias. La particularidad del encuentro era la forma en que me iba a presentar: disfrazado de SPIDERMAN!! Ajaj. Un amigo consiguió un disfraz de bastante buena calidad. La única contra era mi dieta a base de fideos, pan, pan, pan y más pan que no me permitía asemejarme al verdadero Spiderman.

El plan era el siguiente: mientras mis amigos tomaban cerveza yo aparecía corriendo por el jardín disparando tela araña por todos lados. Nadie tenía idea de mi llegada a tal punto que alguno pensó que era un ladrón con aires de actor!

Estaba todo dado. Se me caían los pantalones de Spiderman pero no me importaba, la sorpresa era más importante. Cuando los agarré a todos distraídos, aparecí de golpe y nadie lo podía creer. Uno de mis amigos se dio cuenta rápidamente y se me tiraron todos encima.
Ese mismo día, luego de 16 meses me había reencontrado con toda mi gente!

viernes, 20 de marzo de 2009

Armamos tu viaje!!

CHAU MISMO CAFE DE MAQUINA!!! CHAU BUS QUE PASA SIEMPRE A LA MISMA HORA POR LA MISMA ESQUINA!! CHAU MISMO CHISTE DE TU AMIGO!! CHAU A NO QUERER QUE LLEGUE EL LUNES!! CHAU MISMAS FIESTAS!! CHAU A TODOS!! ME VOY A DESCUBRIR EL MUNDO!!
FELICIDADES!! ya te despedistes que todas las cosas que pasan a diario en tu vida, ahora llegó el momento de viajar, descubrir, disfrutar, llegó el momento de que todos los días sean un fin de semana!! EN LO UNICO QUE NADIE TE PUEDE AYUDAR ES A TOMAR LA DECISION, EL RESTO NO ES TAN ASI.
Es por eso que queremos ofrecerte este nuevo servicio de asesoramiento de viajes.
Mandanos un mail a juanchonardelli@hotmail.com o bien, dejanos tus dudas en el blog y pronto estarás listo para salir a descubrir el mundo!!! No te estreses calculando o tratando de adivinar precios, datos, destinos,etc, nosotros tenemos años de viajes y estamos capacitados para ayudarte en lo que necesites.
El mundo se encuentra ahí, simplemente hay que salir a descubrirlo.

16 MESES DESPUES...EN CASA!!!

En un lugar en el medio de Siberia
Tarjeta en mano y el dedo listo para dar el sí, solo me faltaba responder a la mayor de las incógnitas : “ ¿será éste el fin de mi viaje?”. Me quedé pensando aproximadamente 1 minuto y 10 segundos ( lo recuerdo al día de hoy), mientras tanto venían los rusos y me seguían diciendo “ américa kaput”.

La decisión estaba tomada, el pasaje comprado, mi vuelta asegurada. ¿El resto? Después se verá. Chau mundo, Juan se vuelve a casa...

Aeropuerto Internacional de Londres
Mis condiciones físicas eran las siguientes: pelo largo, barba desprolija, botas de leñador y una campera inmensa que compré en China. En Rusia me confundían con un personaje de Kazakhstan. Así llegaba al final de mi camino. Próximo destino (quien iba a pensarlo) Buenos Aires.

La primera vez que me di cuenta de que me estaba volviendo a la Argentina, fue cuándo vi, por primera vez en meses, el stand de Aerolíneas Argentinas. Aproximadamente 50 personas se miraban unas a otras sin saber que hacer: ¿cómo nos van a dejar acá?” “ Esto no puede ser”, “ "¿me están cargando?”. Y obviamente otros insultos que no puedo repetir. Lamentablemente habían quedado varados en el vuelo Londres Buenos Aires. Al ver esta situación, una extraña sensación se apoderó de mi cuerpo. Unos de mis ojos empezó automáticamente a fallar, como si se hubiese imaginado en Florida y Corrientes a las 12 del mediodía en un día rutinario.

En la puerta de embarque fue donde finalmente me di cuenta de lo cerca que estaba del suelo argentino. Era la primera vez en 16 meses que veía a más de 10 argentinos juntos. Me puse en la fila y me quedé escuchando, casi como si fuera un turista más. Llovieron los “vos” “che” “y las LL”.

Lo primero que me di cuenta al subir al avión fue la cantidad de bebés a bordo. Sin mentir, me tocó un bebé al lado, uno atrás, uno adelante, uno a la izquierda y a dos asientos uno a la derecha. Me sentía en Bebelandia. Las azafatas tenían ganas de colocar explosivos y saltar con paracaídas.
Además de los bebés, estaban las madres que no dejaban de quejarse de que les vendieron los pasajes prometiéndoles que les iban a dejar un lugar preferencial para cambiar a sus hijos, obviamente nada de esto pasó. Cuestión, entre bebés, madres, y gente por todos lados me estaba volviendo a la querida patria.

El vuelo no estuvo mal, aunque aprovecho que ahora tengo más lectores para hacer mi primer anuncio negativo en contra de una compañía aérea. A mí, al hombre más fundido del planeta y del sistema solar, me quisieron cobrar 14 euros por una película!!! ¿No me las pueden dar gratis??
Mi vuelta a casa me la imaginaba así: sentado en el avión, tomando algo, relajado, mirando una película. La vuelta estaba, pero sacando el trago, el relax y la película y poniendo bebes, mamás, bebés.
Volé 16 horas sin entretenimiento!! ¡Se olvidan que pagué 630 euros!! Si el avión se llegara a descompensar, ¿me van a cobrar la máscara de gas también?? Imagínense a la azafata en su discurso de seguridad: “ si sufrimos una descompensación, los pasajeros deberán como primera medida colocar el número de su tarjeta de crédito para luego salvar sus vidas. Gracias por volar con Air Comet”.

"Bienvenidos a la República Argentina", se escuchó por el parlante. El capitán hizo lo suyo, el avión aterrizó y ya estaba de nuevo en Buenos Aires.

domingo, 15 de marzo de 2009

UN VIAJE SIN RETORNO



viernes, 6 de marzo de 2009

Viaje de hermanos, una experiencia apasionante...

Marzo de 2009

"Me he tomado el atrevimiento de escribir estas líneas, como creador de la idea y colaborador en el blog de Juan Cruz, para contarles desde mi experiencia el viajar con mi hermano por primera vez juntos.

Además, este ha sido mi primer viaje de mochilero/backpacker en mi vida, por lo que a los 31 años me abría los ojos de un mundo nuevo, en el que el compañerismo, el compartir, la diversión y una mirada distinta hicieron de este primer viaje algo que nunca olvidaré.
Pero volviendo al inicio del tema, viajé con Juan Cruz durante algo menos de 15 días recorriendo Shanghai, Xian y Beijing (China).


Ya el inicio del viaje fue sorprendente, ya que no habíamos agendado un lugar de encuentro. Yo venía de volar 39 horas desde Buenos Aires, y él venía de Hong Kong. Fue increible cuando nos encontramos en un restaurante de Shanghai, sin que lo hayams planeado!!! ¿Habrá sido telepatía o feeling de hermanos?


Su experiencia en viajar solo y de mochilero por el mundo por más de un año me ayudaron mucho, aprendí a negociar, a moverme en lugares complicados, y hasta los detalles mínimos en la vida del mochilero (TU Pasaporte es TU VIDA, CUIDA TUS COSAS, AHORRA, etc).


También reconozco que los códigos compartidos al ser tu hermano te ayudan desde tomar una decisión, hasta poder conocer nueva gente, o conseguir un mejor precio.. ni hablemos en momentos donde uno está mejor cansado o bajoneado.


Otra cosa que aprendí fue que uno tiene más valor y se animá a más cuando viaja con alguien conocido. Digo esto porque un día nos fuimos a ver la muralla china (simatai, que queda a 130 km de Beijing) sin ningun tour contratado, por nuestros propios medios, solos y EN CHINA (donde nadie habla inglés). Fue una experiencia dura pero al final nos reímos mucho y sobre todo ahorramos dinero.


Realmente debo decir que mi experiencia de viaje juntos me sirvió mucho en esta primera etapa complicada de salir de mi sudamérica para entrar en el mundo desconocido asiático, y sobre todo en un país complejo como China!


Recomiendo a todos los que tienen hermanos que hagan esta experiencia, que sin duda será inolvidable".
MATIAS NARDELLI

lunes, 12 de enero de 2009

El final del viaje: Letonia




Riga _ Letonia

Me tomé el bus nocturno a Riga, doce horas aproximadamente. Venía bastante cagado por lo siguiente: supuestamente uno al ingresar en Rusia debe sellar la tarjeta de migración, luego debe sellarla cada 3 días para que el gobierno ruso tenga un control sobre tu viaje. Esto es algo que hacen todos los turistas y que yo, no cumplí. Si me llegaban a agarrar sin mis sellos probablemente iba a tener un gran problema.


A las 4 de la mañana llegué a la frontera. Hice la cola re cagado y cuando me tocó mi turno, la policía no dejaba de mirar mi pasaporte. Ponía caras, miraba, chequiaba. No sé qué pasó pero de milagro no me dijeron nada, sello y chau Rusia!

Todavía quedaba un pequeño problema. Me mandé así nomás a Letonia y era obvio que me iban a pedir al menos pasaje o algo por el estilo. La cuestión es que no tenía nada jaja.
Llegamos. Le piden pasaporte a todo el bus. Chequean y luego de 10 minutos se sube un policía y me dice que me baje. Me bajo. Me pregunta a donde voy, etc. Le digo que me voy a Londres y Buenos Aires. Me pide el pasaje y le digo que lo tengo en internet aja, muy vago lo mio. Me cree y me dice “ nos vemos”.
En Riga tenía los contactos para encontrarme con otro local que conseguí de la página. Apenas llegué, me fui a la secretaria de turismo donde me hablaron un perfecto inglés y me explicaron que debía tomar, hasta me ofrecieron el teléfono para llamar a mi amiga. Esto es lo mejor que me puede pasar, llegar a un país y que la comunicación sea fluida, simple, fácil de viajar. A partir de acá me autonombre “ el hijo de Riga”

Me tomé el tram hacia lo de mi amiga, una delirante que se había quedado sin trabajo por la crisis internacional. El primero día llegué y me acomodé como pude. Acto seguido: a dormir.
Riga es una ciudad altamente recomendable. Por empezar es muy fácil de recorrerla, muy pequeña y preparada para el turismo, buenos mapas, indicaciones, de todo un poco. Esta repleta de bares y restos, es uno de los puntos turísticos que eligen los ingleses para vacacionar o simplemente para irse un fin de semana a tomarse todo lo que encuentran. Los vuelos Londres Riga son muy baratos, aproximandamente 30 euros teniendo en cuenta que nos estamos cruzando casi toda Europa.

Otro punto a tener en cuenta es que es súper pintoresca, tanto es así que el centro histórico de Riga ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco ya que posee la más fina colección de edificios de Art Noveau en toda Europa.
Chica, tan solo 800.000 mil habitantes y sobre el mar Báltico, Riga es de esas ciudades que uno no puede dejar de visitar, primero por los precios y después por la necesidad de conocer estos países Bálticos que emergen poco a poco de la posguerra. La gente también fue un factor positivo ya que son amistosos, divertidos y sobre todo intentan que el turista pase una buena estadía.
En fin, salí un par de noches a unos bares en la ciudad. El frío impedía que haya tanta gente. Conocí los amigos de mi amiga, uno más delirante que el otro, todos súper buena onda.

Como les decía, le agradezco a esta ciudad por haberme alojado en los últimos momentos de mi viaje. Ya tenía todo listo, era el momento de la vuelta, la vuelta a casa. Lo único que sabía era dónde y cuando debía tomarme el vuelo, el resto, era lo que me quedaba por descubrir. Terminé mis días en Letonia y de allí me fui para casa.


Lo mejor para lo último: San Petersburgo


Me tomé el tren que conecta Moscú con Petersburgo en 6 horas. El de la boletería me hizo un gran cama ya que me vendíó un pasaje carísimo, como no entendía nada lo tomé. Viajé en uno de los mejores trenes del mundo.
La verdad me hubiera gustado haber estado más fresco para recorrer la ciudad, traía el cansancio de 16 meses. No obstante, no dejé de disfrutarla.
Si tengo que dar un título antes de empezar diría que esta ciudad me pareció de lo mejor de Europa.

En san Petersburgo me esperaba Lena, una amiga que había contactado por el couchsurfing.

De la estacion de tren me tomé el metro donde me esperaba lena. Los metros de Rusia son los mejores del mundo en relación a lo pintoresco, son realmente un museo bajo tierra: esculturas, monumentos, mármoles, pinturas, faroles, increíbles.

Al déa siguiente empecé a recorrer la ciudad, la cual está repleta de iglesias ortodoxas. Estas iglesias tienen un diseño muy llamativo, espectaculares, revestidos por decoraciones de mosaica exterior e interior, colores de todo tipo, grandes cúpulas, figuras y pinturas de todo tipo.

El primer día caminé por la fabulosa avenida Nevzky Prospect. Se puede encontrar grandes vestigios del mundo moderno así como la pobreza y la opulencia. Innumerables puentes y palacios la cruzan y enmarcan. Encontramos muchísimos cafés, restaurantes, tiendas, museos y librerías. Ni hablar de la cantidad de iglesias espectaculares que la rodean.

Otro gran punto de interés cultural es el fabuloso Ermitage. El Ermitage figura entre los museos más importantes y más grandes del mundo como el Louvre en Paris, el Museo Británico en Londres, el Prado en Madrid. El número de objetos del arte se aproxima a tres millones. El edificio más grande es el Palacio de Invierno, la antigua residencia del Imperio Ruso. Aquí fue donde me encontré con Bruce, un australiano que andaba dando vueltas. De ahí nos fuimos a tomar una cervezas.

Los precios en esta ciudad son una locura, desde la comida, cervezas, alojamiento, todo. Me tomé 3 cervezas y casi se me había ido el presupuesto diario. Los bares son bastantes pintorescos y archieuropeos. La sensación que me dio en Rusia, debe ser por el clima en general, es que la gente no suele salir mucho de noche. O sea, los hay, pero no es muy común andar de boliche en boliche como en otras culturas.

Llegó así el final de Rusia. Me costó muchísimo esfuerzo llegar hasta acá, fueron casi 4 meses de duro trabajo para finalmente, cumplir un gran sueño. Rusia cumplió con todas mis expectativas, un país cargado de historia, tanto antigua como reciente, 70 años de comunismo dejaron su huella en la sociedad. Fui a buscar historia, construcciones, grandes paisajes, lejanía del mundo, un lugar místico. Lo único que puedo decir que me dejó pensando fue la gente. Debo decir que, nosé si fue por mi experiencia o los lugares que estuve, pero no me hallé con los rusos.

Obviamente que el idioma facilita mucho las cosas pero bueno, encontré una sociedad bastante negativa, fría y en algunos puntos agresiva. Igualmente fue una gran experiencia haberlo vivido y experimentado.

Me compré el pasaje en bus desde San Petersburgo hacia Riga ,la capital de Letonia. No tenía ni idea donde me estaba yendo, lo único que sabía era que debía pasar 4 días allí antes de tomarme el avión a Londres para luego volver a mi querida Argentina!

domingo, 11 de enero de 2009

sábado, 3 de enero de 2009

La despedida de Moscú




Los días siguientes pasaron y yo seguí recorriendo esta gran metrópolis. Me busqué otra familia que me hospedara porque el ruso con el que estaba no tenía mucha onda. Así fue que llegué a Anna. Subte va, subte viene, Anna me estaba esperando en la estación.

Ni bien llegué, lo primero que vi fue a su vieja, la más bizarra de todas. Me morí mal. La madre era de Bielorrusia, yo le decía la mama. La mama me preparó la comida del año: me armó un banquete con pescado, papitas, ensalada. Realmente me trataron como un rey. ¿Que habré hecho para merecer semejante privilegio?

Al día siguiente, Anna se tomó el día en el trabajo lo cual fue muy bueno para mi ya que no tenía que andar recorriendo solo, después de un tiempo ya me estaba aburriendo.

Fuimos al memorial y museo de la segunda guerra mundial. Algo increíble. El monumento tenía una metáfora muy interesante. Era una especie de obelisco con todas las batallas representadas. En la parte inferior se puede ver una especie de ángel cortando la cabeza de un dragón con una lanza. El museo fue uno de los mejores que vi en el mundo: artillería, documentos, monumentos, placas, vestimentas, videos, banderas, fotos y más fotos. Ah, y la infaltable mala educación rusa del personal. Anna preguntó algo en la puerta y le respondieron: ¿vos sos tonta? Había preguntado porqué puerta se ingresa jaj, son terribles los rusos.

Lo que más puedo rescatar del museo es la forma en que esta representado el ejército rojo: en lo más alto de todo. Banderas por todos lados, emblemas, estatuas de ex generales, leyendas. En fin, es lo menos que puede hacer una nación que perdió al menos 27 millones de personas.

Recorrimos bosques, parques, puentes, lagos y palacios. Al final de todo: mi pasaje. Afortunadamente yo no tuve que hacer nada porque mi interlocutora actuaba por mi, aunque ella no quería hacerlo!! Miren lo que son los rusos que la propia rusa no quería ponerse en la cola y preguntar las 10 preguntas que tenía que hacerle a la de la boletería por miedo a recibir insultos. Se anotó todo es una lista. Hicimos la cola y le llegó su turno, les juro que estaba muy nerviosa, sisi, por preguntar cuánto cuesta un pasaje! En fin, saqué el pasaje y ahí marqué el final de Moscu.

Anécdota: cuando me estaba yendo, Anna y la mama me quisieron dar veinte dólares para que compre un sombrero comunista. Al principio me negué rotundamente pero luego de insistirme terminé aceptando porque un gran motivo: estaba ofendiendo el orgullo ruso, según me argumentaron aja. Esto es simplemente una muestra más de lo que puede llegar a ser capaz la mejor de las comunidades que tiene este mundo: la comunidad viajera.

Seguimos con los camaradas en Moscú




Teniendo en cuenta que había llegado a las 4 de la mañana y que venía sin dormir los últimos 4 días, hice lo mejor que pude. Traté de retener la mayor cantidad de informaciónposible.


Es casi imposible describir con exactitud lo que uno siente cuando se para frente a una de las maravillas. Estás en lugares de gran relevancia para la historia de la humanidad, donde millones de acontecimientos pasaron y uno no sabe que pensar. El sentimiento más inexplicable que experimenté, fue el de estar en esa situación y considerla como una situación normal, como que ya me había acostumbrado a ver ese tipo de cosas.
Es sumamente importante al estar parado frente a una maravilla dedicarle el tiempo suficiente que uno necesita para absorver el momento. Si no lo hiciéramos, caeríamos simplemente en sacar fotos y pasar a otra cosa.

Seguí recorriendo la ciudad a un ritmo bastante lento. En la Plaza Roja me pasó algo particular. Venía caminando y de pronto se cruzó un ruso arrojando un fangote de euros al piso. Luego de levantarlo, no me quedó otra que preguntarle si estaba loco por haber hecho eso. El ruso me súper agradeció. Al segundo después, cayó un supuesto agente policial mostrándome la credencial. Acto seguido me preguntó si hablo ruso, obviamente le dije que no. Después me pregunta si yo había recogido uno o dos fangotes y me empieza a pedir dinero. Me dice si tengo plata, yo le respondo que obviamente no tengo y le digo que no hablo ruso. Por cansancio y al ver la complejidad de la comunicación, se fueron sin decir mucho más.

La cama supuestamente es así. A uno de los hombres se le cae el fangote. Vos lo levantás. Viene la policía y te pregunta de dónde sacaste eso y vos quedás congelado. Claro está que esto funciona con personajes que hablan algo de ruso, no como yo

Cerré mi día turístico, recorrí calles y note el gran nivel de antiamericanismo que hay. Si la gente se da cuenta de que hablás inglés, por lo general se hacen los desentendidos y no te quieren ayudar. Esto me paso varias veces.

No hay mucho más para contar de ese recorrido, si les puedo decir que mientras estaba mirando una vidriera cayeron dos gordos y me pidieron plata. No se si llamarlo intento de robo o que, pero fue algo muy vago. Me pidieron plata y me quisieron palpear. Yo les dije que no tenía nada y al ver que no nos podíamos comunicar se fueron. La cuestión fue que en un mismo día había tenido más acción que en meses, me refiero a robos.

Llegué a la casa del ruso, me esperaba con la cena y con una bebida muy peculiar: cerveza de miel. En realidad me ofreció una copita pero terminé re en borracho tomándole toda la botella.

A la mañana me levanté y me fui a recorrer de nuevo la ciudad. Hice el famoso Kremlin y alrededores. A medida que uno camina por Moscú, se va dando cuenta del estilo particular que tiene. Todavía quedan muchísimos edificios de la época comunista, construcciones en bloque , totalmente rectangulares adornadas por martillos, hoces, figuras de trabajadores arando tierras, grandes monumentos. Moscu podría decir que fue una gran ciudad para recorrer. Al igual que Berlín, es de esas ciudades en donde uno respira historia por todos lados. Monumentos, iglesias, museos, puentes, jardines. Cada monumento tiene una historia por detrás, lista para descubrirla.
Como toda ciudad, cuando uno se aleja de las zonas más turísticas empieza a descubrir la verdadera Moscu, una ciudad un poco más sucia y descuidada. El particular toque que le da las nevadas del mes de diciembre hacen que la ciudad tenga una apariencia única: bosques nevados, autos, cúpulas de iglesias, techos, calles, barredores de nieve, etc.
La gente en Moscú me pareció más mal humorada de lo que había experimentado en Siberia, imaginense!! Gente con ganas de peliar, mal humorada, a mil revoluciones. Venía bajando las escaleras en el metro y de pronto un hombre golpea sin querer a otro, este cae rodando por las escaleras. Yo pensé que se había matado o algo así. El hombre se para, se sacude y sigue caminando rápidamente jaja.

viernes, 2 de enero de 2009

En el corazón de la Madre Rusia




MOSCU

Eran las cuatro de la mañana y yo estaba parado en la estación de Moscu. Tuve que esperar unas horas hasta que se lavante la familia que me iba a hospedar. Entre tanto, intenté encontrar una tarjeta de teléfono, cosa que fue casi una misión imposible. Como sabemos, nadie nos habla inglés.

El otro problema es que no hay tarjetas en inglés. Me llevó una hora recorrer los alrededores de la terminal para encontrar algo sin tener mucho resultado.


Siguiendo con el estilo ruso, dos personas en la calle me ofrecieron su celular. Ya estaba todo arreglado, aunque había un pequeño problema. Esta persona me esperaba en veinte minutos en la estación de metro, el trato era que si yo no llegaba, él se iba porque llegaba tarde al trabajo. Se venía una de las grandes aventuras que tuve en Rusia: viajar en subte.

Salí corriendo a buscar el metro. Cuando llegué me encontré con que el metro no tenía traducción en inglés, o sea, tuve que buscar la estación siguiendo el alfabeto ruso. Por suerte tenía anotado el nombre de mi parada. Empecé el duro camino al metro. Debo decirles que pocas veces en mi vida he visto tanta cantidad de gente aglomerada. Parecíamos vacas. Yo y mis mochilas no dejábamos de ser atropellados por todos. La gente caminaba en bloques, compacta, miles y miles de rusos con destino a sus trabajos. Como si fueran robots, no se detenían, estaban programados. Tuve la gran suerte de encontrar un ruso que hablaba inglés y me pudo guiar a mi estación. Luego de 35 minutos llegué a mi parada El ruso que me hospedaba me estaba esperando. Nos encontramos y fue un gran alivio para mi, venía muerto, cansado del transiberiano y sobre todo muy perdido. Me llevó a su casa, me ofreció una ducha, ¿puedo no aceptarla? Me sirvió el desayuno y luego a recorrer Moscú.

Lo primero que hice ese día fue caminar por la Plaza Roja. No saben el frío que hacía, me entraba por todos lados.

Debo decirles que la plaza roja es una de las cosas más espectaculares que he visto. No es por nada la tercera más grande del mundo: el Kremlin, fortaleza real donde reside actualmente el presidente ruso y anteriormente residencia de los zares, Mausoleo de Lenin ,donde también podemos encontrar monumentos de conocidos personajes del régimen de la URSS, el GUM o Filas comerciales superiores, es uno de los centros comerciales más grandes de Rusia, El Museo de Historia, es como un gran deposito de materiales relativos a la historia de los pueblos de Rusia. Hoy el tiene alrededor de 5'000,000 de muestras en sus fondos y por último La Catedral de la Intercesión (Catedral de San Basilio), el emblema de Rusia. Es muy difícil que a uno no se le ponga la piel de gallina, tanta historia, tantos personajes que desfilaron por ahí.

100 horas después...Moscú


La última de las noches me encontraba bastante cansado y limado. Los muchachos prácticamente no dormían, se la pasaban toda la noche tomando y charlando. De pronto se juntaron todos en mi cuarto a tomar. Cayeron con vodka y cervezas, pero esta vez yo no tenía ganas de sumarme. Me hice el dormido. Vinieron, me quisieron levantar para que tome. Yo seguía durmiendo. Había un joven de unos 19 años que se me sentó al lado,( realmente quería matarlo) y no dejaba de presionarme para que tome vodka. De pronto, uno de los rusos que hablaba un poco de inglés y se acercó y me dijo : “te sugiero que tomes vodka con nosotros porque los rusos se ponen muy hostiles cuando se emborrachan”. Y después fue un poco más directo " si no tomás...". Finalmente accedí y me puse a tomar vodka con ellos.

Después de casi 100 horas llegué a Moscú. El transiberiano debo decir que cumplió con mis expectativas. Un viaje místico atravesando grandes paisajes acompañado de los personajes que esperaba encontrar, personajes muy de película. Estoy más que orgulloso de haber hecho el viaje y que todo haya salido bien. Es una experiencia altamente recomendable.

Más vodka, más transiberiano


Ya el primer día algunos de los jóvenes había mostrado gestos de hospitalidad y me entregaron, mejor dicho, me impusieron que coma la comida que ellos por lo general comen en el ejército. Accedí a su pedido y fue así como me hicieron entrega del kit del ejército. La dieta estaba compuesta por carne de cerno, carne de vaca, galletitas, un sobre con chocolate y te, unas velas para calentar la carne y ya. Me reservo mis comentarios sobre el gusto, pero en ese momento tenía tanta hambre que no le hacía asco a nada. Ellos mismos se reían de esa comida. En una ocación me mostraron una identificación. El chico de la foto estaba bastante pasado de kilos y yo bromiando le pregunté si eso era producto de la comida de la mama o del ejército. Todos nos reímos lo cual fue un buen momento.

El paisaje que podemos ver entre Siberia y Moscú no es tan interesante como el que hay entre Beijing y Siberia. Básicamente son bosques y pueblos aislados.

A medida que el día fue pasando también lo fue el nivel de alcoholemia del tren. Los más jóvenes bebían cervezas mientras que los más grandes vodka. Llegada la noche del segundo día, el grupo se sentó al lado mío y empezamos a charlar de nuevo, en el idioma que se pudo. A todo esto Valentín tenia el peor nivel de alcohol. Yo tuve buena onda con él y nos jodíamos bastante, ¿ puede haber humor con señas? Si, no me pidan que explique porque es inexplicable, pero si, se puede.

Había una señora muy gorda que se llamaba Olga. Yo no dejaba de indicarle a Valentín el dedo anular insinuando un futuro compromiso con ella. Valentín tenía estaba muy borracho y se moría de risa. En un momento le pedí si podía cantar el himno ruso. Se paró, se tomó el corazón y empezó entonces a cantar mientras que el resto del tren vagón lo siguió. Se me puso la piel de gallina. Una de las situaciones mas bizarras que he vivido. Al terminar me exigieron que haga lo mismo. Yo venía tomando shots de vodka y cerveza. Me levanté y empecé : “oid mortales”

De un momento a otro, la policía apareció en el tren. Empezaron a revisar a todos y sobre todo buscaban sospechosos. Si tu cara era sospechosa te pedían pasaporte y te llevaban a charlar un rato. Gracias a que estaba rodeado de rusos pasé inapercibido. Los rusos no paraban de decirme : “hombres malos malos, ciudado”. A esa altura yo ya estaba borracho y tuve la mala idea de recurrir a una joda argentina bastante trillada: quise bajarle los pantalones a Valentín. Sin saber lo que estaba haciendo, uno de los rusos me vio y me dijo “ noooooo eso no, no hagas eso” .ajaa obvio que cancelé los planes. Otra de las joda que quise hacer fue sacarme una media y ponérsela en la cara de Olga. Aclaro que a esa altura ya estaba bastante borracho. Saqué la media y un ruso me vio y me dijo “ si haces eso Olga te va a pegar”. El resultado de la noche fue que quede re borracho y me fui a dormir. Ahhh a Valentín lo empecé a molestar con la hija, cosa que ni daba, por suerte él estaba tan borracho que se murió de risa y no me dijo nada.

Bueno a partir de ahí empezó mi declive en el tren. Me empecé a cansar y sobre todo a limar de mis compañeros. Las noches que me siguieron estuve rodeado de rusos por todos lados. Los muchachos no paraban de tomar. Se levantaban a las seis de la mañana y empezaban con la cerveza. Cerveza aquí, cerveza allí, vodkita por aquí, vodkita por allí.
Si me levantaba al baño todo el tren me seguía con la mirada. Sabían a que hora me levantaba, acostaba, que tenía puesto cuando iba al baño, si iba en medias, ojotas, etc. Hasta el guardia del tren me hacía cargadas, obviamente no la entendía pero por el tono de voz sabía que se reía de mi.

Unas de las noches me invitaron una nueva ronda de vodka, la cual accedí gustosamente. El problema se presentaba cuando se volvían mas borrachos y más agresivos. A mayor nivel de alcohol ,más alcohol querían que tome.

Había un ruso inmenso que me tenía extremadamente cansado. Cuando estaba hablando con todos, venía y me ofrecía alcohol o comida. Si le decía que no, se me quedaba mirando unos segundos. Estoy hablando de una torre rusa que contaba con el apoyo del resto del ejército. Me volvía a ofrecer y yo le volvía a decir que no. En un momento al ver que yo le decía que no, él me empezaba a hablar en ruso, vaya a saber que me decía. A veces la situación se ponía tensa ya que yo no iba a aflojar pero al mismo tiempo tampoco iba a ser tan estúpido de armar un problema, entonces tuve que inventar excusas o encontrar la forma de que este todo bien.

¿Alguien quiere subirse al transiberiano?

De Siberia a Moscú

Bienvenidos a un tren compuestos por 3 clases. Yo, en la última obvio. Mi clase se llamaba PLATZSKARD; son compartimentos compuestos por 70 camas aproximadamente, cuatro camas marineras y una en la ventana. Esta clase también cuenta con agua caliente para sopas y te, pero nada de duchas. El tren a su vez tiene un comedor el cual es muy poco utilizado debido a sus altos precios. Está custudiado por un encargado de vagón y atendido por una camarera, quien es también la encargada de su limpieza.

Ni bien puse un pie mi vagón me di cuenta de que era único turista a la vista. Me senté en mi cama y los camaradas ya me empezaban a mirar como si se tratara de un mono. La locomotora a carbón comenzó a rodar y los camaradas comenzaron a acercarse preguntando en ruso de dónde provenía. Me fui presentando de la forma que pude. Siempre que digo que soy de Argentina, la gente por lo general reaccionan con una sonrisa. Tal vez no tienen ni idea de donde es pero saben que es un país lejano al que le encanta el fútbol y la carne.

La mitad de los pasajeros del vagón eran del ejercito rusos. Edades entre los 19 y 27, sin contar los viejos que obviamente no son soldados pero lo fueron, así que todos comparten el mismo sentimiento.

Lo primero que me quisieron mostrar era el alto grado de antiamericanismo que tenían en la sangre. Los jóvenes lo único que me decían era: “america kaput, bomb, kaput”
Lo decían de una manera tan estúpida como si ellos fueran a ganar una guerra sentados frente a su tv, o sea, en el eventual caso de que la hubiera, ellos serían la primera fila de ataque o mejor dicho, los primeros en padecer.

También encontré interés de ellos hacia mi. Algo que me ayudó mucho en las relaciones en el tren fue el hecho de haber comprado mucha comida para compartir con ellos.

La primera noche no hubo problemas, como no había tanta confianza todavía existía esa distancia y respeto que existen al comenzar una relación. El respeto y distancia se cortó cuando uno de los más jóvenes vino borracho a las cuatro de la mañana a levantarme: “ Juan, Juan; Argentina, Argentina”: “andate a a dormir pedazo de idiota”, traducido a: “Not today, me want to sleep, tomorrow talk”, en un inglés que todos entendemos.

Al día siguiente me levanté a las seis de la mañana, me preparé mis noodles con pan y puré de papas instantáneo. Los camaradas casi ni durmieron, se la pasaron toda la noche tomando y charlando.

A las siete de la mañana el tren decide hacer una parada de veinte minutos. En ese momento aparece uno de los primeros personajes del viaje: Valentín, un ruso de unos sesenta años que había servido al ejercito. Se levantó, se puso su abrigo, salió y ni bien encontró la oportunidad se compró una botellita mágica (vodka). Luego se subió al tren y puso el contenido de su botellita mágica en otra botella vacía que tenía. A las 7.30 mi amigo personal Valentín ya había empezado a tomar vodka.

jueves, 1 de enero de 2009

Lo último de Siberia


A las doce me esperaba Olga para recorrer un rato juntos y luego el plan era ir a conocer a Humberto, un profesor de español peruano que vive hace veintiún años en Siberia.

Se hicieron las doce y así conocí a Humberto.

Apenas lo ví, pensé que venía de la guerra: rengo, campera de cuero, boina. Nos fuimos los 3 a un café, nos sentamos y todo comenzó. Debe el primer momento en que escuché su historia lo primero que quise preguntarle fue: "porque carajo vivís hace 21 anos en Siberia? Digamos, ese iba a ser mi primera pregunta sino fuera porque Humberto disparó primero: "bueno Juan, ánimos de ofender...sos comunista_? Obviamente me dí cuenta que la cosa venía por ahí. Humberto era un altísimo comunista que se fue a vivir a Rusia en la epoca de la guerra fria, se manifestó en algunos momentos, le dieron un par de palazos y lo mandaron a Siberia donde se quedó a estudiar ahí. Siempatizante de Ernesto Guevara, Humberto no dejó de remarcarme que los rusos se sienten más identificados con los gobiernos comunista que los de hoy en día. Hablamos de todo un poco y sobre todo me dió una excelente resúmen de lo que para él, era el pensamiento ruso. Está bueno tener diferentes puntos de vista por lo que encontré la charla bastante interesante.

Terminé siberia y se venia el viaje mas místicos de todos y cansador de todos: 100 horas de tren, desde Siberia a Moscú.

Sigamos conociendo Siberia



Al día siguiente me levanté y me fui a conocer el lago Baikal. Como siempre, usé la filosofía rata y tomé el tram y luego un bus. Cuando llegué a la parada tuve que preguntar por el bus que me lleva al lago. El problema fue justamente ese: preguntar. Intenté unas cinco veces sin resultado. “Niet”, era la respuesta mas conocida. Tuve la suerte de encontrar un estudiante que justo estaba esperando el colectivo. Me hice entender que quería llegar al bus que me lleva al lago, pero el obviamente me hablaba en ruso lo cual fue muy difícil. Por suerte se dio cuenta de mis limitaciones y me llevo una par de cuadras hasta la terminal y lo pude tomar.



Tardé 40 minutos para llegar al lago. Debo decirles que el escenario fue uno de los más espectaculares que haya visto. Me quedé unos dos horas contemplando el lago. El pueblo era muy pequeño apenas unas tiendas de comida y una que otra feria. El frío era muy notorio. Llegó la noche.



En lo de Olga, mi nueva amiga, me esperaban su familia para agasajarme con una comida. Llegué obviamente tarde y lo más loco de todo fue que pude hacer todo el trayecto sin problemas, sino fuera porque me olvidé del código de la puerta, lo cual fue una mierda ya que esperé casi una hora muerto de frío en la calle.



Esa noche nos fuimos a comer a lo de un amigo de Olga, el cual también hablaba español, pero no tan bien como ella. Estábamos Olga, su novio, su amigo y yo. Ah, y la abuela del amigo. Me agasajaron con gran banquete: pescado, papas, chocolates, fue un desfile de comida y yo, el agasajado. Lo bizarro de todo fue que hablé como una hora en español, imagínense, en Siberia hablando español, loquísimo.


Llegó una nueva mañana en Siberia. Me levanté y me fui a recorrer la ciudad de Irkútsk Irkútsk es una de las ciudades más importantes de Siberia siendo un importante centro comercial, base militar y sede de una diócesis de la Iglesia Ortodoxa Rusa. Se conecta con Moscú por una red ferroviaria de 5.185 km.


La ciudad debo decir que me gusto mucho, nosé si fue porque era la primera ciudad de Rusia que visitaba pero la encontré muy interesante, cubierta por un desfile de monumentos de astronautas, filósofos, escritores, personajes como Lenin, etc. Olvídense de encontrar rascacielos, ambiciosos edificios. Algunas construcciones europeas, otras soviéticas. Edificios maltratados, rectangulares, autos antiguos, parques, corredores, puentes, ríos. Otro dato interesante fueron las mujeres. Debo decir que nunca vi algo así y sobre todo en la cantidad en que se presentaban.


Te subís a un bus y tenés 20 mujeres y 3 hombres. La diferencia en cantidades es muy grande. Obviamente que las guerras influyeron mucho ya que, según tengo entendido, en la segunda guerra murieron 20 millones de hombres.


La moda en Rusia es muy particular. Ellos argumentan que debido al frío, deben utilizar todos los recursos que tengan para abrigarse, argumento válido si hablamos de las eras prehistóricas. En fin, la cuestión es que las mujeres se visten como si fueran a un desfile todos los días. Sombreros de animales, pieles, bufandas, prácticamente se montan cual bicho encuentran en el bosque.

Un argentino en Siberia


Entrada a la zona de siberia el paisaje cambio completamente. Conocí al majestuoso Lago Baikal, el lago más grande de los lagos de agua dulce de Asia y el más profundo del mundo. El fondo del lago está a 1.285 m bajo el nivel del mar, siendo la fosa continental más profunda de la Tierra. Un quinto de las reservas de agua del mundo se obtienen de este lago. En invierno está cubierto por un metro de nieve lo cual es fantástico para andar en Siberian Husky , patinar o simplemente andar en auto o caminar. Las montañas que lo rodean me hicieron dudar si estaba viendo una de las cosas más espectaculares, un lago místico, en el medio de Siberia, todo nevado, en Rusia, en el medio de la nada.

Cuando llegué a Siberia no tenía la más pálida idea de lo que se iba a venir. Por empezar cuando estaba llegando a la ciudad, puse mis cosas cerca de la puerta del tren. Ahí me topé con los primeros contactos rusos. Un idiota pasó cerca mío y me dijo algo que por lo que entendí, era que me vaya a mi lugar, cosa que yo lo insulté en español. Unos minutos después pasó nuevamente por la puerta y me dijo lo mismo.

Sin darme cuenta estaba en Siberia, en el transiberiano, insultándome y forcejeando con un Ruso. Nos agarramos los dos y salimos al pasillo. Yo lo insultaba en español y él, en ruso, aja, demasiado bizarro. Los chinos salieron al pasillo y miraban lo que pasaba. Bueno para que se den idea de lo que es Rusia la gente se muere por pelear, busca cualquier excusa para hacerlo. El incidente no pasó a mayores.

Llegué a Siberia. La nieve y el frío me recibieron con todo. Había arreglado con mi súper página una estadía por dos días. Tenia que llegar, llamar y tomar el bus.

Lo primero que hice al llegar fue averiguar donde podía sacar el tren a Moscu. La gente me miraba como si fuera un alien. El impacto que tuve apenas llegue es algo que no les puedo explicar. Excedió cualquier visión de la realidad. Me di cuenta realmente que estaba en Rusia. Nieve, sombreros rusos, tapados, idioma inentendible, mala onda en el ambiente. Parecía una película a lo Hollywood.

Empecé a preguntar y me fui dando cuenta de lo difícil que iba a ser todo. Por empezar en China te pueden hablar algo de ingles, si estás en un día afortunado. En Rusia nunca tenés esa opción y la gran diferencia es que si saben que hablás inglés mucha gente se piensa que sos yanki y no te ayudan más.

A lo largo de mi estadia no dejé de recibir mala onda, insultos, etc. No les miento, hasta cuando estaba en un bano público vino un ruso a la puerta y me empezó a apurar y a gritar. Lo peor es que no se puede hacer nada contra esto por los siguientes motivos:

Primero: nadie te entiende.
Segundo: si uno se molesta por cada situación, tiene que abandonar el país.
Tercero: en Rusia no se jode con nadie, ni la gente ni la policía. El primer problema que puedas tener no hay forma de que salir sin tener que pasar un muy mal rato.