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lunes, 13 de abril de 2009

Otra vez en el Diario La Nación!!!

Nuevamente el DIARIO LA NACION, esta vez en formato PAPEL y online, publica una nota sobre mi viaje. Fue un artículo que preparé sobre la aventura en el Transiberiano. Ojalá que les guste.. les dejo el link: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1117490

domingo, 12 de abril de 2009

EL ARTE DE EMPEZAR DE NUEVO

Siempre me pregunto si el TIEMPO es un factor condicionante. Si no es algo que a veces nos ponemos todos en la mente para excusarnos sobre millones de asuntos: “ya estoy viejo para eso”, “no tengo ni un minuto” “ eso lleva mucho tiempo”.
A lo largo de mi viaje vi gente que realmente hacía lo que quería con él, casi como si tratase de un chiste. Tomaban al tiempo y lo colocaban a su favor, dejaban de temerle, lo manejaban perfectamente. Como bien dice la expresión “ tenían todo el tiempo del mundo”, para hacer lo que siempre quisieron hacer o mejor dicho para empezar de nuevo.
Ver cómo estos personajes manipulaban el tiempo a su favor para comenzar de nuevo fue lo que me llevó a considerarlo un arte, una actividad tan perfecta que se necesita de coraje y mucho esfuerzo.

Una de las cosas que hice al volver a mi país, fue observar cómo los amigos que me había hecho en el viaje se adaptaban nuevamente a su entorno: ingenieros, publicitarios, economistas, periodistas, etc. Me intrigaba saber que iban a hacer con su vida. En todos ellos pude encontrar un factor que se repite: cambian de vida y comienzan a hacer lo que realmente quieren hacer. Es como si se hubieran estado mintiendo muchos años y ahora volvieran a nacer y empezar de nuevo sin importar dinero u otro factor. Muchos de ellos piensan que perdieron el tiempo mientras que otros pareciera como si se hubieran despertado de golpe. Pueden ganar muchísimo menos de lo que ganaban anteriormente pero eso es justamente lo que se busca, perder dinero y ganar en felicidad o mejor dicho, la ganancia pasa por ser sinceros con uno mismo. Considero que todos ellos son “artistas del tiempo” por llamarlo así ya que no se dejan condicionar por este factor. Fue muy bueno aprender de todos ellos.

lunes, 30 de marzo de 2009

!!! El BLOG alcanza las 120 notas !!!

30 de marzo de 2009

!!! QUIERO ANUNCIARLES CON MUCHA ALEGRIA QUE EL BLOG YA ALCANZÓ LAS 120 NOTAS DESCRIBIENDO MI VIAJE POR EL MUNDO!!!
APROVECHO DE PASO PARA AGRADECER A TODOS LOS AVENTUREROS Y FANAS DEL BLOG DE MÁS DE 70 PAÍSES QUE DÍA A DÍA ME HACEN LLEGAR SUS EXPERIENCIAS, MENSAJES Y ALIENTO.
GRACIAS A TODOS
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!!! IM GLAD TO CONFIRM THAT THE BLOG REACHED THE 120 ARTICLES !!!
THANKS VERY MUCH TO ALL THE PEOPLE OF MORE THAN 70 COUNTRIES THAT READ MY BLOG, AND FOR THE MESSAGES THAT I RECEIVE EVERYDAY!

sábado, 21 de marzo de 2009

Peter Parker en Argentina!!


Alguien una vez me dijo “ lo más loco que te puede pasar en un viaje, es volver a casa”. Eso fue exactamente lo que pasó.
Al bajar del avión me encontré felizmente en el aeropuerto de Ezeiza, del crudo invierno de la Madre Rusia al caluroso Buenos Aires.
Inmigraciones fue lo más divertido. Era la primera vez en todo el viaje que no tuve que poner caras, preparar un discurso, mirar para otro lado u algo parecido.
“ Hola, chau”. Simple, fácil y rápido. Claro, si me hacían problema en mi país agarraba el pasaporte y lo tiraba al Río de la Plata.
Ya tenía el equipaje listo. Me sentía en otro planeta y eso que estaba a punto de cruzar la puerta de salida. Decidí ni pensar, me puse mi sombrero ruso y salí a saludar a mis viejos. El encuentro fue muy emocionante ya que no los veía hace más de 6 meses aproximadamente.

Cuando salí con el gorro comunista, la gente que esperaba del otro lado no entendía nada, pensaban que era un comunista que se había quedado congelado hasta el año 2009.

Me abracé con los viejos y luego me dirigí a mi querido pueblo. Pensar que había estado en las principales metrópolis del mundo: Berlín, París, Beijing, Moscú y ahora Don Torcuato!

De camino a casa me pasó algo interesante. Sentí como si una fuerza cósmica me hubiera absorbido y por momentos me olvidé de mi viaje. Sentí como que nunca me fui, tal vez porque todo permanecía de la misma manera. Mismos edificios, mismas calles, mismos parques, etc.
De mi llegada simplemente sabían mis viejos y hermanos, el resto sorpresa. Organicé con uno de mis amigos un encuentro bizarro para sorprender al resto de mis amigos. La cita era el sábado 5 de diciembre a las 22 hrs. En la casa de Álvaro.
Allí iban a asistir amigos y novias. La particularidad del encuentro era la forma en que me iba a presentar: disfrazado de SPIDERMAN!! Ajaj. Un amigo consiguió un disfraz de bastante buena calidad. La única contra era mi dieta a base de fideos, pan, pan, pan y más pan que no me permitía asemejarme al verdadero Spiderman.

El plan era el siguiente: mientras mis amigos tomaban cerveza yo aparecía corriendo por el jardín disparando tela araña por todos lados. Nadie tenía idea de mi llegada a tal punto que alguno pensó que era un ladrón con aires de actor!

Estaba todo dado. Se me caían los pantalones de Spiderman pero no me importaba, la sorpresa era más importante. Cuando los agarré a todos distraídos, aparecí de golpe y nadie lo podía creer. Uno de mis amigos se dio cuenta rápidamente y se me tiraron todos encima.
Ese mismo día, luego de 16 meses me había reencontrado con toda mi gente!

viernes, 20 de marzo de 2009

Armamos tu viaje!!

CHAU MISMO CAFE DE MAQUINA!!! CHAU BUS QUE PASA SIEMPRE A LA MISMA HORA POR LA MISMA ESQUINA!! CHAU MISMO CHISTE DE TU AMIGO!! CHAU A NO QUERER QUE LLEGUE EL LUNES!! CHAU MISMAS FIESTAS!! CHAU A TODOS!! ME VOY A DESCUBRIR EL MUNDO!!
FELICIDADES!! ya te despedistes que todas las cosas que pasan a diario en tu vida, ahora llegó el momento de viajar, descubrir, disfrutar, llegó el momento de que todos los días sean un fin de semana!! EN LO UNICO QUE NADIE TE PUEDE AYUDAR ES A TOMAR LA DECISION, EL RESTO NO ES TAN ASI.
Es por eso que queremos ofrecerte este nuevo servicio de asesoramiento de viajes.
Mandanos un mail a juanchonardelli@hotmail.com o bien, dejanos tus dudas en el blog y pronto estarás listo para salir a descubrir el mundo!!! No te estreses calculando o tratando de adivinar precios, datos, destinos,etc, nosotros tenemos años de viajes y estamos capacitados para ayudarte en lo que necesites.
El mundo se encuentra ahí, simplemente hay que salir a descubrirlo.

16 MESES DESPUES...EN CASA!!!

En un lugar en el medio de Siberia
Tarjeta en mano y el dedo listo para dar el sí, solo me faltaba responder a la mayor de las incógnitas : “ ¿será éste el fin de mi viaje?”. Me quedé pensando aproximadamente 1 minuto y 10 segundos ( lo recuerdo al día de hoy), mientras tanto venían los rusos y me seguían diciendo “ américa kaput”.

La decisión estaba tomada, el pasaje comprado, mi vuelta asegurada. ¿El resto? Después se verá. Chau mundo, Juan se vuelve a casa...

Aeropuerto Internacional de Londres
Mis condiciones físicas eran las siguientes: pelo largo, barba desprolija, botas de leñador y una campera inmensa que compré en China. En Rusia me confundían con un personaje de Kazakhstan. Así llegaba al final de mi camino. Próximo destino (quien iba a pensarlo) Buenos Aires.

La primera vez que me di cuenta de que me estaba volviendo a la Argentina, fue cuándo vi, por primera vez en meses, el stand de Aerolíneas Argentinas. Aproximadamente 50 personas se miraban unas a otras sin saber que hacer: ¿cómo nos van a dejar acá?” “ Esto no puede ser”, “ "¿me están cargando?”. Y obviamente otros insultos que no puedo repetir. Lamentablemente habían quedado varados en el vuelo Londres Buenos Aires. Al ver esta situación, una extraña sensación se apoderó de mi cuerpo. Unos de mis ojos empezó automáticamente a fallar, como si se hubiese imaginado en Florida y Corrientes a las 12 del mediodía en un día rutinario.

En la puerta de embarque fue donde finalmente me di cuenta de lo cerca que estaba del suelo argentino. Era la primera vez en 16 meses que veía a más de 10 argentinos juntos. Me puse en la fila y me quedé escuchando, casi como si fuera un turista más. Llovieron los “vos” “che” “y las LL”.

Lo primero que me di cuenta al subir al avión fue la cantidad de bebés a bordo. Sin mentir, me tocó un bebé al lado, uno atrás, uno adelante, uno a la izquierda y a dos asientos uno a la derecha. Me sentía en Bebelandia. Las azafatas tenían ganas de colocar explosivos y saltar con paracaídas.
Además de los bebés, estaban las madres que no dejaban de quejarse de que les vendieron los pasajes prometiéndoles que les iban a dejar un lugar preferencial para cambiar a sus hijos, obviamente nada de esto pasó. Cuestión, entre bebés, madres, y gente por todos lados me estaba volviendo a la querida patria.

El vuelo no estuvo mal, aunque aprovecho que ahora tengo más lectores para hacer mi primer anuncio negativo en contra de una compañía aérea. A mí, al hombre más fundido del planeta y del sistema solar, me quisieron cobrar 14 euros por una película!!! ¿No me las pueden dar gratis??
Mi vuelta a casa me la imaginaba así: sentado en el avión, tomando algo, relajado, mirando una película. La vuelta estaba, pero sacando el trago, el relax y la película y poniendo bebes, mamás, bebés.
Volé 16 horas sin entretenimiento!! ¡Se olvidan que pagué 630 euros!! Si el avión se llegara a descompensar, ¿me van a cobrar la máscara de gas también?? Imagínense a la azafata en su discurso de seguridad: “ si sufrimos una descompensación, los pasajeros deberán como primera medida colocar el número de su tarjeta de crédito para luego salvar sus vidas. Gracias por volar con Air Comet”.

"Bienvenidos a la República Argentina", se escuchó por el parlante. El capitán hizo lo suyo, el avión aterrizó y ya estaba de nuevo en Buenos Aires.

domingo, 15 de marzo de 2009

UN VIAJE SIN RETORNO



viernes, 6 de marzo de 2009

Viaje de hermanos, una experiencia apasionante...

Marzo de 2009

"Me he tomado el atrevimiento de escribir estas líneas, como creador de la idea y colaborador en el blog de Juan Cruz, para contarles desde mi experiencia el viajar con mi hermano por primera vez juntos.

Además, este ha sido mi primer viaje de mochilero/backpacker en mi vida, por lo que a los 31 años me abría los ojos de un mundo nuevo, en el que el compañerismo, el compartir, la diversión y una mirada distinta hicieron de este primer viaje algo que nunca olvidaré.
Pero volviendo al inicio del tema, viajé con Juan Cruz durante algo menos de 15 días recorriendo Shanghai, Xian y Beijing (China).


Ya el inicio del viaje fue sorprendente, ya que no habíamos agendado un lugar de encuentro. Yo venía de volar 39 horas desde Buenos Aires, y él venía de Hong Kong. Fue increible cuando nos encontramos en un restaurante de Shanghai, sin que lo hayams planeado!!! ¿Habrá sido telepatía o feeling de hermanos?


Su experiencia en viajar solo y de mochilero por el mundo por más de un año me ayudaron mucho, aprendí a negociar, a moverme en lugares complicados, y hasta los detalles mínimos en la vida del mochilero (TU Pasaporte es TU VIDA, CUIDA TUS COSAS, AHORRA, etc).


También reconozco que los códigos compartidos al ser tu hermano te ayudan desde tomar una decisión, hasta poder conocer nueva gente, o conseguir un mejor precio.. ni hablemos en momentos donde uno está mejor cansado o bajoneado.


Otra cosa que aprendí fue que uno tiene más valor y se animá a más cuando viaja con alguien conocido. Digo esto porque un día nos fuimos a ver la muralla china (simatai, que queda a 130 km de Beijing) sin ningun tour contratado, por nuestros propios medios, solos y EN CHINA (donde nadie habla inglés). Fue una experiencia dura pero al final nos reímos mucho y sobre todo ahorramos dinero.


Realmente debo decir que mi experiencia de viaje juntos me sirvió mucho en esta primera etapa complicada de salir de mi sudamérica para entrar en el mundo desconocido asiático, y sobre todo en un país complejo como China!


Recomiendo a todos los que tienen hermanos que hagan esta experiencia, que sin duda será inolvidable".
MATIAS NARDELLI

lunes, 12 de enero de 2009

El final del viaje: Letonia




Riga _ Letonia

Me tomé el bus nocturno a Riga, doce horas aproximadamente. Venía bastante cagado por lo siguiente: supuestamente uno al ingresar en Rusia debe sellar la tarjeta de migración, luego debe sellarla cada 3 días para que el gobierno ruso tenga un control sobre tu viaje. Esto es algo que hacen todos los turistas y que yo, no cumplí. Si me llegaban a agarrar sin mis sellos probablemente iba a tener un gran problema.


A las 4 de la mañana llegué a la frontera. Hice la cola re cagado y cuando me tocó mi turno, la policía no dejaba de mirar mi pasaporte. Ponía caras, miraba, chequiaba. No sé qué pasó pero de milagro no me dijeron nada, sello y chau Rusia!

Todavía quedaba un pequeño problema. Me mandé así nomás a Letonia y era obvio que me iban a pedir al menos pasaje o algo por el estilo. La cuestión es que no tenía nada jaja.
Llegamos. Le piden pasaporte a todo el bus. Chequean y luego de 10 minutos se sube un policía y me dice que me baje. Me bajo. Me pregunta a donde voy, etc. Le digo que me voy a Londres y Buenos Aires. Me pide el pasaje y le digo que lo tengo en internet aja, muy vago lo mio. Me cree y me dice “ nos vemos”.
En Riga tenía los contactos para encontrarme con otro local que conseguí de la página. Apenas llegué, me fui a la secretaria de turismo donde me hablaron un perfecto inglés y me explicaron que debía tomar, hasta me ofrecieron el teléfono para llamar a mi amiga. Esto es lo mejor que me puede pasar, llegar a un país y que la comunicación sea fluida, simple, fácil de viajar. A partir de acá me autonombre “ el hijo de Riga”

Me tomé el tram hacia lo de mi amiga, una delirante que se había quedado sin trabajo por la crisis internacional. El primero día llegué y me acomodé como pude. Acto seguido: a dormir.
Riga es una ciudad altamente recomendable. Por empezar es muy fácil de recorrerla, muy pequeña y preparada para el turismo, buenos mapas, indicaciones, de todo un poco. Esta repleta de bares y restos, es uno de los puntos turísticos que eligen los ingleses para vacacionar o simplemente para irse un fin de semana a tomarse todo lo que encuentran. Los vuelos Londres Riga son muy baratos, aproximandamente 30 euros teniendo en cuenta que nos estamos cruzando casi toda Europa.

Otro punto a tener en cuenta es que es súper pintoresca, tanto es así que el centro histórico de Riga ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco ya que posee la más fina colección de edificios de Art Noveau en toda Europa.
Chica, tan solo 800.000 mil habitantes y sobre el mar Báltico, Riga es de esas ciudades que uno no puede dejar de visitar, primero por los precios y después por la necesidad de conocer estos países Bálticos que emergen poco a poco de la posguerra. La gente también fue un factor positivo ya que son amistosos, divertidos y sobre todo intentan que el turista pase una buena estadía.
En fin, salí un par de noches a unos bares en la ciudad. El frío impedía que haya tanta gente. Conocí los amigos de mi amiga, uno más delirante que el otro, todos súper buena onda.

Como les decía, le agradezco a esta ciudad por haberme alojado en los últimos momentos de mi viaje. Ya tenía todo listo, era el momento de la vuelta, la vuelta a casa. Lo único que sabía era dónde y cuando debía tomarme el vuelo, el resto, era lo que me quedaba por descubrir. Terminé mis días en Letonia y de allí me fui para casa.


Lo mejor para lo último: San Petersburgo


Me tomé el tren que conecta Moscú con Petersburgo en 6 horas. El de la boletería me hizo un gran cama ya que me vendíó un pasaje carísimo, como no entendía nada lo tomé. Viajé en uno de los mejores trenes del mundo.
La verdad me hubiera gustado haber estado más fresco para recorrer la ciudad, traía el cansancio de 16 meses. No obstante, no dejé de disfrutarla.
Si tengo que dar un título antes de empezar diría que esta ciudad me pareció de lo mejor de Europa.

En san Petersburgo me esperaba Lena, una amiga que había contactado por el couchsurfing.

De la estacion de tren me tomé el metro donde me esperaba lena. Los metros de Rusia son los mejores del mundo en relación a lo pintoresco, son realmente un museo bajo tierra: esculturas, monumentos, mármoles, pinturas, faroles, increíbles.

Al déa siguiente empecé a recorrer la ciudad, la cual está repleta de iglesias ortodoxas. Estas iglesias tienen un diseño muy llamativo, espectaculares, revestidos por decoraciones de mosaica exterior e interior, colores de todo tipo, grandes cúpulas, figuras y pinturas de todo tipo.

El primer día caminé por la fabulosa avenida Nevzky Prospect. Se puede encontrar grandes vestigios del mundo moderno así como la pobreza y la opulencia. Innumerables puentes y palacios la cruzan y enmarcan. Encontramos muchísimos cafés, restaurantes, tiendas, museos y librerías. Ni hablar de la cantidad de iglesias espectaculares que la rodean.

Otro gran punto de interés cultural es el fabuloso Ermitage. El Ermitage figura entre los museos más importantes y más grandes del mundo como el Louvre en Paris, el Museo Británico en Londres, el Prado en Madrid. El número de objetos del arte se aproxima a tres millones. El edificio más grande es el Palacio de Invierno, la antigua residencia del Imperio Ruso. Aquí fue donde me encontré con Bruce, un australiano que andaba dando vueltas. De ahí nos fuimos a tomar una cervezas.

Los precios en esta ciudad son una locura, desde la comida, cervezas, alojamiento, todo. Me tomé 3 cervezas y casi se me había ido el presupuesto diario. Los bares son bastantes pintorescos y archieuropeos. La sensación que me dio en Rusia, debe ser por el clima en general, es que la gente no suele salir mucho de noche. O sea, los hay, pero no es muy común andar de boliche en boliche como en otras culturas.

Llegó así el final de Rusia. Me costó muchísimo esfuerzo llegar hasta acá, fueron casi 4 meses de duro trabajo para finalmente, cumplir un gran sueño. Rusia cumplió con todas mis expectativas, un país cargado de historia, tanto antigua como reciente, 70 años de comunismo dejaron su huella en la sociedad. Fui a buscar historia, construcciones, grandes paisajes, lejanía del mundo, un lugar místico. Lo único que puedo decir que me dejó pensando fue la gente. Debo decir que, nosé si fue por mi experiencia o los lugares que estuve, pero no me hallé con los rusos.

Obviamente que el idioma facilita mucho las cosas pero bueno, encontré una sociedad bastante negativa, fría y en algunos puntos agresiva. Igualmente fue una gran experiencia haberlo vivido y experimentado.

Me compré el pasaje en bus desde San Petersburgo hacia Riga ,la capital de Letonia. No tenía ni idea donde me estaba yendo, lo único que sabía era que debía pasar 4 días allí antes de tomarme el avión a Londres para luego volver a mi querida Argentina!

domingo, 11 de enero de 2009

sábado, 3 de enero de 2009

La despedida de Moscú




Los días siguientes pasaron y yo seguí recorriendo esta gran metrópolis. Me busqué otra familia que me hospedara porque el ruso con el que estaba no tenía mucha onda. Así fue que llegué a Anna. Subte va, subte viene, Anna me estaba esperando en la estación.

Ni bien llegué, lo primero que vi fue a su vieja, la más bizarra de todas. Me morí mal. La madre era de Bielorrusia, yo le decía la mama. La mama me preparó la comida del año: me armó un banquete con pescado, papitas, ensalada. Realmente me trataron como un rey. ¿Que habré hecho para merecer semejante privilegio?

Al día siguiente, Anna se tomó el día en el trabajo lo cual fue muy bueno para mi ya que no tenía que andar recorriendo solo, después de un tiempo ya me estaba aburriendo.

Fuimos al memorial y museo de la segunda guerra mundial. Algo increíble. El monumento tenía una metáfora muy interesante. Era una especie de obelisco con todas las batallas representadas. En la parte inferior se puede ver una especie de ángel cortando la cabeza de un dragón con una lanza. El museo fue uno de los mejores que vi en el mundo: artillería, documentos, monumentos, placas, vestimentas, videos, banderas, fotos y más fotos. Ah, y la infaltable mala educación rusa del personal. Anna preguntó algo en la puerta y le respondieron: ¿vos sos tonta? Había preguntado porqué puerta se ingresa jaj, son terribles los rusos.

Lo que más puedo rescatar del museo es la forma en que esta representado el ejército rojo: en lo más alto de todo. Banderas por todos lados, emblemas, estatuas de ex generales, leyendas. En fin, es lo menos que puede hacer una nación que perdió al menos 27 millones de personas.

Recorrimos bosques, parques, puentes, lagos y palacios. Al final de todo: mi pasaje. Afortunadamente yo no tuve que hacer nada porque mi interlocutora actuaba por mi, aunque ella no quería hacerlo!! Miren lo que son los rusos que la propia rusa no quería ponerse en la cola y preguntar las 10 preguntas que tenía que hacerle a la de la boletería por miedo a recibir insultos. Se anotó todo es una lista. Hicimos la cola y le llegó su turno, les juro que estaba muy nerviosa, sisi, por preguntar cuánto cuesta un pasaje! En fin, saqué el pasaje y ahí marqué el final de Moscu.

Anécdota: cuando me estaba yendo, Anna y la mama me quisieron dar veinte dólares para que compre un sombrero comunista. Al principio me negué rotundamente pero luego de insistirme terminé aceptando porque un gran motivo: estaba ofendiendo el orgullo ruso, según me argumentaron aja. Esto es simplemente una muestra más de lo que puede llegar a ser capaz la mejor de las comunidades que tiene este mundo: la comunidad viajera.

Seguimos con los camaradas en Moscú




Teniendo en cuenta que había llegado a las 4 de la mañana y que venía sin dormir los últimos 4 días, hice lo mejor que pude. Traté de retener la mayor cantidad de informaciónposible.


Es casi imposible describir con exactitud lo que uno siente cuando se para frente a una de las maravillas. Estás en lugares de gran relevancia para la historia de la humanidad, donde millones de acontecimientos pasaron y uno no sabe que pensar. El sentimiento más inexplicable que experimenté, fue el de estar en esa situación y considerla como una situación normal, como que ya me había acostumbrado a ver ese tipo de cosas.
Es sumamente importante al estar parado frente a una maravilla dedicarle el tiempo suficiente que uno necesita para absorver el momento. Si no lo hiciéramos, caeríamos simplemente en sacar fotos y pasar a otra cosa.

Seguí recorriendo la ciudad a un ritmo bastante lento. En la Plaza Roja me pasó algo particular. Venía caminando y de pronto se cruzó un ruso arrojando un fangote de euros al piso. Luego de levantarlo, no me quedó otra que preguntarle si estaba loco por haber hecho eso. El ruso me súper agradeció. Al segundo después, cayó un supuesto agente policial mostrándome la credencial. Acto seguido me preguntó si hablo ruso, obviamente le dije que no. Después me pregunta si yo había recogido uno o dos fangotes y me empieza a pedir dinero. Me dice si tengo plata, yo le respondo que obviamente no tengo y le digo que no hablo ruso. Por cansancio y al ver la complejidad de la comunicación, se fueron sin decir mucho más.

La cama supuestamente es así. A uno de los hombres se le cae el fangote. Vos lo levantás. Viene la policía y te pregunta de dónde sacaste eso y vos quedás congelado. Claro está que esto funciona con personajes que hablan algo de ruso, no como yo

Cerré mi día turístico, recorrí calles y note el gran nivel de antiamericanismo que hay. Si la gente se da cuenta de que hablás inglés, por lo general se hacen los desentendidos y no te quieren ayudar. Esto me paso varias veces.

No hay mucho más para contar de ese recorrido, si les puedo decir que mientras estaba mirando una vidriera cayeron dos gordos y me pidieron plata. No se si llamarlo intento de robo o que, pero fue algo muy vago. Me pidieron plata y me quisieron palpear. Yo les dije que no tenía nada y al ver que no nos podíamos comunicar se fueron. La cuestión fue que en un mismo día había tenido más acción que en meses, me refiero a robos.

Llegué a la casa del ruso, me esperaba con la cena y con una bebida muy peculiar: cerveza de miel. En realidad me ofreció una copita pero terminé re en borracho tomándole toda la botella.

A la mañana me levanté y me fui a recorrer de nuevo la ciudad. Hice el famoso Kremlin y alrededores. A medida que uno camina por Moscú, se va dando cuenta del estilo particular que tiene. Todavía quedan muchísimos edificios de la época comunista, construcciones en bloque , totalmente rectangulares adornadas por martillos, hoces, figuras de trabajadores arando tierras, grandes monumentos. Moscu podría decir que fue una gran ciudad para recorrer. Al igual que Berlín, es de esas ciudades en donde uno respira historia por todos lados. Monumentos, iglesias, museos, puentes, jardines. Cada monumento tiene una historia por detrás, lista para descubrirla.
Como toda ciudad, cuando uno se aleja de las zonas más turísticas empieza a descubrir la verdadera Moscu, una ciudad un poco más sucia y descuidada. El particular toque que le da las nevadas del mes de diciembre hacen que la ciudad tenga una apariencia única: bosques nevados, autos, cúpulas de iglesias, techos, calles, barredores de nieve, etc.
La gente en Moscú me pareció más mal humorada de lo que había experimentado en Siberia, imaginense!! Gente con ganas de peliar, mal humorada, a mil revoluciones. Venía bajando las escaleras en el metro y de pronto un hombre golpea sin querer a otro, este cae rodando por las escaleras. Yo pensé que se había matado o algo así. El hombre se para, se sacude y sigue caminando rápidamente jaja.

viernes, 2 de enero de 2009

En el corazón de la Madre Rusia




MOSCU

Eran las cuatro de la mañana y yo estaba parado en la estación de Moscu. Tuve que esperar unas horas hasta que se lavante la familia que me iba a hospedar. Entre tanto, intenté encontrar una tarjeta de teléfono, cosa que fue casi una misión imposible. Como sabemos, nadie nos habla inglés.

El otro problema es que no hay tarjetas en inglés. Me llevó una hora recorrer los alrededores de la terminal para encontrar algo sin tener mucho resultado.


Siguiendo con el estilo ruso, dos personas en la calle me ofrecieron su celular. Ya estaba todo arreglado, aunque había un pequeño problema. Esta persona me esperaba en veinte minutos en la estación de metro, el trato era que si yo no llegaba, él se iba porque llegaba tarde al trabajo. Se venía una de las grandes aventuras que tuve en Rusia: viajar en subte.

Salí corriendo a buscar el metro. Cuando llegué me encontré con que el metro no tenía traducción en inglés, o sea, tuve que buscar la estación siguiendo el alfabeto ruso. Por suerte tenía anotado el nombre de mi parada. Empecé el duro camino al metro. Debo decirles que pocas veces en mi vida he visto tanta cantidad de gente aglomerada. Parecíamos vacas. Yo y mis mochilas no dejábamos de ser atropellados por todos. La gente caminaba en bloques, compacta, miles y miles de rusos con destino a sus trabajos. Como si fueran robots, no se detenían, estaban programados. Tuve la gran suerte de encontrar un ruso que hablaba inglés y me pudo guiar a mi estación. Luego de 35 minutos llegué a mi parada El ruso que me hospedaba me estaba esperando. Nos encontramos y fue un gran alivio para mi, venía muerto, cansado del transiberiano y sobre todo muy perdido. Me llevó a su casa, me ofreció una ducha, ¿puedo no aceptarla? Me sirvió el desayuno y luego a recorrer Moscú.

Lo primero que hice ese día fue caminar por la Plaza Roja. No saben el frío que hacía, me entraba por todos lados.

Debo decirles que la plaza roja es una de las cosas más espectaculares que he visto. No es por nada la tercera más grande del mundo: el Kremlin, fortaleza real donde reside actualmente el presidente ruso y anteriormente residencia de los zares, Mausoleo de Lenin ,donde también podemos encontrar monumentos de conocidos personajes del régimen de la URSS, el GUM o Filas comerciales superiores, es uno de los centros comerciales más grandes de Rusia, El Museo de Historia, es como un gran deposito de materiales relativos a la historia de los pueblos de Rusia. Hoy el tiene alrededor de 5'000,000 de muestras en sus fondos y por último La Catedral de la Intercesión (Catedral de San Basilio), el emblema de Rusia. Es muy difícil que a uno no se le ponga la piel de gallina, tanta historia, tantos personajes que desfilaron por ahí.

100 horas después...Moscú


La última de las noches me encontraba bastante cansado y limado. Los muchachos prácticamente no dormían, se la pasaban toda la noche tomando y charlando. De pronto se juntaron todos en mi cuarto a tomar. Cayeron con vodka y cervezas, pero esta vez yo no tenía ganas de sumarme. Me hice el dormido. Vinieron, me quisieron levantar para que tome. Yo seguía durmiendo. Había un joven de unos 19 años que se me sentó al lado,( realmente quería matarlo) y no dejaba de presionarme para que tome vodka. De pronto, uno de los rusos que hablaba un poco de inglés y se acercó y me dijo : “te sugiero que tomes vodka con nosotros porque los rusos se ponen muy hostiles cuando se emborrachan”. Y después fue un poco más directo " si no tomás...". Finalmente accedí y me puse a tomar vodka con ellos.

Después de casi 100 horas llegué a Moscú. El transiberiano debo decir que cumplió con mis expectativas. Un viaje místico atravesando grandes paisajes acompañado de los personajes que esperaba encontrar, personajes muy de película. Estoy más que orgulloso de haber hecho el viaje y que todo haya salido bien. Es una experiencia altamente recomendable.

Más vodka, más transiberiano


Ya el primer día algunos de los jóvenes había mostrado gestos de hospitalidad y me entregaron, mejor dicho, me impusieron que coma la comida que ellos por lo general comen en el ejército. Accedí a su pedido y fue así como me hicieron entrega del kit del ejército. La dieta estaba compuesta por carne de cerno, carne de vaca, galletitas, un sobre con chocolate y te, unas velas para calentar la carne y ya. Me reservo mis comentarios sobre el gusto, pero en ese momento tenía tanta hambre que no le hacía asco a nada. Ellos mismos se reían de esa comida. En una ocación me mostraron una identificación. El chico de la foto estaba bastante pasado de kilos y yo bromiando le pregunté si eso era producto de la comida de la mama o del ejército. Todos nos reímos lo cual fue un buen momento.

El paisaje que podemos ver entre Siberia y Moscú no es tan interesante como el que hay entre Beijing y Siberia. Básicamente son bosques y pueblos aislados.

A medida que el día fue pasando también lo fue el nivel de alcoholemia del tren. Los más jóvenes bebían cervezas mientras que los más grandes vodka. Llegada la noche del segundo día, el grupo se sentó al lado mío y empezamos a charlar de nuevo, en el idioma que se pudo. A todo esto Valentín tenia el peor nivel de alcohol. Yo tuve buena onda con él y nos jodíamos bastante, ¿ puede haber humor con señas? Si, no me pidan que explique porque es inexplicable, pero si, se puede.

Había una señora muy gorda que se llamaba Olga. Yo no dejaba de indicarle a Valentín el dedo anular insinuando un futuro compromiso con ella. Valentín tenía estaba muy borracho y se moría de risa. En un momento le pedí si podía cantar el himno ruso. Se paró, se tomó el corazón y empezó entonces a cantar mientras que el resto del tren vagón lo siguió. Se me puso la piel de gallina. Una de las situaciones mas bizarras que he vivido. Al terminar me exigieron que haga lo mismo. Yo venía tomando shots de vodka y cerveza. Me levanté y empecé : “oid mortales”

De un momento a otro, la policía apareció en el tren. Empezaron a revisar a todos y sobre todo buscaban sospechosos. Si tu cara era sospechosa te pedían pasaporte y te llevaban a charlar un rato. Gracias a que estaba rodeado de rusos pasé inapercibido. Los rusos no paraban de decirme : “hombres malos malos, ciudado”. A esa altura yo ya estaba borracho y tuve la mala idea de recurrir a una joda argentina bastante trillada: quise bajarle los pantalones a Valentín. Sin saber lo que estaba haciendo, uno de los rusos me vio y me dijo “ noooooo eso no, no hagas eso” .ajaa obvio que cancelé los planes. Otra de las joda que quise hacer fue sacarme una media y ponérsela en la cara de Olga. Aclaro que a esa altura ya estaba bastante borracho. Saqué la media y un ruso me vio y me dijo “ si haces eso Olga te va a pegar”. El resultado de la noche fue que quede re borracho y me fui a dormir. Ahhh a Valentín lo empecé a molestar con la hija, cosa que ni daba, por suerte él estaba tan borracho que se murió de risa y no me dijo nada.

Bueno a partir de ahí empezó mi declive en el tren. Me empecé a cansar y sobre todo a limar de mis compañeros. Las noches que me siguieron estuve rodeado de rusos por todos lados. Los muchachos no paraban de tomar. Se levantaban a las seis de la mañana y empezaban con la cerveza. Cerveza aquí, cerveza allí, vodkita por aquí, vodkita por allí.
Si me levantaba al baño todo el tren me seguía con la mirada. Sabían a que hora me levantaba, acostaba, que tenía puesto cuando iba al baño, si iba en medias, ojotas, etc. Hasta el guardia del tren me hacía cargadas, obviamente no la entendía pero por el tono de voz sabía que se reía de mi.

Unas de las noches me invitaron una nueva ronda de vodka, la cual accedí gustosamente. El problema se presentaba cuando se volvían mas borrachos y más agresivos. A mayor nivel de alcohol ,más alcohol querían que tome.

Había un ruso inmenso que me tenía extremadamente cansado. Cuando estaba hablando con todos, venía y me ofrecía alcohol o comida. Si le decía que no, se me quedaba mirando unos segundos. Estoy hablando de una torre rusa que contaba con el apoyo del resto del ejército. Me volvía a ofrecer y yo le volvía a decir que no. En un momento al ver que yo le decía que no, él me empezaba a hablar en ruso, vaya a saber que me decía. A veces la situación se ponía tensa ya que yo no iba a aflojar pero al mismo tiempo tampoco iba a ser tan estúpido de armar un problema, entonces tuve que inventar excusas o encontrar la forma de que este todo bien.

¿Alguien quiere subirse al transiberiano?

De Siberia a Moscú

Bienvenidos a un tren compuestos por 3 clases. Yo, en la última obvio. Mi clase se llamaba PLATZSKARD; son compartimentos compuestos por 70 camas aproximadamente, cuatro camas marineras y una en la ventana. Esta clase también cuenta con agua caliente para sopas y te, pero nada de duchas. El tren a su vez tiene un comedor el cual es muy poco utilizado debido a sus altos precios. Está custudiado por un encargado de vagón y atendido por una camarera, quien es también la encargada de su limpieza.

Ni bien puse un pie mi vagón me di cuenta de que era único turista a la vista. Me senté en mi cama y los camaradas ya me empezaban a mirar como si se tratara de un mono. La locomotora a carbón comenzó a rodar y los camaradas comenzaron a acercarse preguntando en ruso de dónde provenía. Me fui presentando de la forma que pude. Siempre que digo que soy de Argentina, la gente por lo general reaccionan con una sonrisa. Tal vez no tienen ni idea de donde es pero saben que es un país lejano al que le encanta el fútbol y la carne.

La mitad de los pasajeros del vagón eran del ejercito rusos. Edades entre los 19 y 27, sin contar los viejos que obviamente no son soldados pero lo fueron, así que todos comparten el mismo sentimiento.

Lo primero que me quisieron mostrar era el alto grado de antiamericanismo que tenían en la sangre. Los jóvenes lo único que me decían era: “america kaput, bomb, kaput”
Lo decían de una manera tan estúpida como si ellos fueran a ganar una guerra sentados frente a su tv, o sea, en el eventual caso de que la hubiera, ellos serían la primera fila de ataque o mejor dicho, los primeros en padecer.

También encontré interés de ellos hacia mi. Algo que me ayudó mucho en las relaciones en el tren fue el hecho de haber comprado mucha comida para compartir con ellos.

La primera noche no hubo problemas, como no había tanta confianza todavía existía esa distancia y respeto que existen al comenzar una relación. El respeto y distancia se cortó cuando uno de los más jóvenes vino borracho a las cuatro de la mañana a levantarme: “ Juan, Juan; Argentina, Argentina”: “andate a a dormir pedazo de idiota”, traducido a: “Not today, me want to sleep, tomorrow talk”, en un inglés que todos entendemos.

Al día siguiente me levanté a las seis de la mañana, me preparé mis noodles con pan y puré de papas instantáneo. Los camaradas casi ni durmieron, se la pasaron toda la noche tomando y charlando.

A las siete de la mañana el tren decide hacer una parada de veinte minutos. En ese momento aparece uno de los primeros personajes del viaje: Valentín, un ruso de unos sesenta años que había servido al ejercito. Se levantó, se puso su abrigo, salió y ni bien encontró la oportunidad se compró una botellita mágica (vodka). Luego se subió al tren y puso el contenido de su botellita mágica en otra botella vacía que tenía. A las 7.30 mi amigo personal Valentín ya había empezado a tomar vodka.

jueves, 1 de enero de 2009

Lo último de Siberia


A las doce me esperaba Olga para recorrer un rato juntos y luego el plan era ir a conocer a Humberto, un profesor de español peruano que vive hace veintiún años en Siberia.

Se hicieron las doce y así conocí a Humberto.

Apenas lo ví, pensé que venía de la guerra: rengo, campera de cuero, boina. Nos fuimos los 3 a un café, nos sentamos y todo comenzó. Debe el primer momento en que escuché su historia lo primero que quise preguntarle fue: "porque carajo vivís hace 21 anos en Siberia? Digamos, ese iba a ser mi primera pregunta sino fuera porque Humberto disparó primero: "bueno Juan, ánimos de ofender...sos comunista_? Obviamente me dí cuenta que la cosa venía por ahí. Humberto era un altísimo comunista que se fue a vivir a Rusia en la epoca de la guerra fria, se manifestó en algunos momentos, le dieron un par de palazos y lo mandaron a Siberia donde se quedó a estudiar ahí. Siempatizante de Ernesto Guevara, Humberto no dejó de remarcarme que los rusos se sienten más identificados con los gobiernos comunista que los de hoy en día. Hablamos de todo un poco y sobre todo me dió una excelente resúmen de lo que para él, era el pensamiento ruso. Está bueno tener diferentes puntos de vista por lo que encontré la charla bastante interesante.

Terminé siberia y se venia el viaje mas místicos de todos y cansador de todos: 100 horas de tren, desde Siberia a Moscú.

Sigamos conociendo Siberia



Al día siguiente me levanté y me fui a conocer el lago Baikal. Como siempre, usé la filosofía rata y tomé el tram y luego un bus. Cuando llegué a la parada tuve que preguntar por el bus que me lleva al lago. El problema fue justamente ese: preguntar. Intenté unas cinco veces sin resultado. “Niet”, era la respuesta mas conocida. Tuve la suerte de encontrar un estudiante que justo estaba esperando el colectivo. Me hice entender que quería llegar al bus que me lleva al lago, pero el obviamente me hablaba en ruso lo cual fue muy difícil. Por suerte se dio cuenta de mis limitaciones y me llevo una par de cuadras hasta la terminal y lo pude tomar.



Tardé 40 minutos para llegar al lago. Debo decirles que el escenario fue uno de los más espectaculares que haya visto. Me quedé unos dos horas contemplando el lago. El pueblo era muy pequeño apenas unas tiendas de comida y una que otra feria. El frío era muy notorio. Llegó la noche.



En lo de Olga, mi nueva amiga, me esperaban su familia para agasajarme con una comida. Llegué obviamente tarde y lo más loco de todo fue que pude hacer todo el trayecto sin problemas, sino fuera porque me olvidé del código de la puerta, lo cual fue una mierda ya que esperé casi una hora muerto de frío en la calle.



Esa noche nos fuimos a comer a lo de un amigo de Olga, el cual también hablaba español, pero no tan bien como ella. Estábamos Olga, su novio, su amigo y yo. Ah, y la abuela del amigo. Me agasajaron con gran banquete: pescado, papas, chocolates, fue un desfile de comida y yo, el agasajado. Lo bizarro de todo fue que hablé como una hora en español, imagínense, en Siberia hablando español, loquísimo.


Llegó una nueva mañana en Siberia. Me levanté y me fui a recorrer la ciudad de Irkútsk Irkútsk es una de las ciudades más importantes de Siberia siendo un importante centro comercial, base militar y sede de una diócesis de la Iglesia Ortodoxa Rusa. Se conecta con Moscú por una red ferroviaria de 5.185 km.


La ciudad debo decir que me gusto mucho, nosé si fue porque era la primera ciudad de Rusia que visitaba pero la encontré muy interesante, cubierta por un desfile de monumentos de astronautas, filósofos, escritores, personajes como Lenin, etc. Olvídense de encontrar rascacielos, ambiciosos edificios. Algunas construcciones europeas, otras soviéticas. Edificios maltratados, rectangulares, autos antiguos, parques, corredores, puentes, ríos. Otro dato interesante fueron las mujeres. Debo decir que nunca vi algo así y sobre todo en la cantidad en que se presentaban.


Te subís a un bus y tenés 20 mujeres y 3 hombres. La diferencia en cantidades es muy grande. Obviamente que las guerras influyeron mucho ya que, según tengo entendido, en la segunda guerra murieron 20 millones de hombres.


La moda en Rusia es muy particular. Ellos argumentan que debido al frío, deben utilizar todos los recursos que tengan para abrigarse, argumento válido si hablamos de las eras prehistóricas. En fin, la cuestión es que las mujeres se visten como si fueran a un desfile todos los días. Sombreros de animales, pieles, bufandas, prácticamente se montan cual bicho encuentran en el bosque.

Un argentino en Siberia


Entrada a la zona de siberia el paisaje cambio completamente. Conocí al majestuoso Lago Baikal, el lago más grande de los lagos de agua dulce de Asia y el más profundo del mundo. El fondo del lago está a 1.285 m bajo el nivel del mar, siendo la fosa continental más profunda de la Tierra. Un quinto de las reservas de agua del mundo se obtienen de este lago. En invierno está cubierto por un metro de nieve lo cual es fantástico para andar en Siberian Husky , patinar o simplemente andar en auto o caminar. Las montañas que lo rodean me hicieron dudar si estaba viendo una de las cosas más espectaculares, un lago místico, en el medio de Siberia, todo nevado, en Rusia, en el medio de la nada.

Cuando llegué a Siberia no tenía la más pálida idea de lo que se iba a venir. Por empezar cuando estaba llegando a la ciudad, puse mis cosas cerca de la puerta del tren. Ahí me topé con los primeros contactos rusos. Un idiota pasó cerca mío y me dijo algo que por lo que entendí, era que me vaya a mi lugar, cosa que yo lo insulté en español. Unos minutos después pasó nuevamente por la puerta y me dijo lo mismo.

Sin darme cuenta estaba en Siberia, en el transiberiano, insultándome y forcejeando con un Ruso. Nos agarramos los dos y salimos al pasillo. Yo lo insultaba en español y él, en ruso, aja, demasiado bizarro. Los chinos salieron al pasillo y miraban lo que pasaba. Bueno para que se den idea de lo que es Rusia la gente se muere por pelear, busca cualquier excusa para hacerlo. El incidente no pasó a mayores.

Llegué a Siberia. La nieve y el frío me recibieron con todo. Había arreglado con mi súper página una estadía por dos días. Tenia que llegar, llamar y tomar el bus.

Lo primero que hice al llegar fue averiguar donde podía sacar el tren a Moscu. La gente me miraba como si fuera un alien. El impacto que tuve apenas llegue es algo que no les puedo explicar. Excedió cualquier visión de la realidad. Me di cuenta realmente que estaba en Rusia. Nieve, sombreros rusos, tapados, idioma inentendible, mala onda en el ambiente. Parecía una película a lo Hollywood.

Empecé a preguntar y me fui dando cuenta de lo difícil que iba a ser todo. Por empezar en China te pueden hablar algo de ingles, si estás en un día afortunado. En Rusia nunca tenés esa opción y la gran diferencia es que si saben que hablás inglés mucha gente se piensa que sos yanki y no te ayudan más.

A lo largo de mi estadia no dejé de recibir mala onda, insultos, etc. No les miento, hasta cuando estaba en un bano público vino un ruso a la puerta y me empezó a apurar y a gritar. Lo peor es que no se puede hacer nada contra esto por los siguientes motivos:

Primero: nadie te entiende.
Segundo: si uno se molesta por cada situación, tiene que abandonar el país.
Tercero: en Rusia no se jode con nadie, ni la gente ni la policía. El primer problema que puedas tener no hay forma de que salir sin tener que pasar un muy mal rato.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Rusia: Siberia y el Transiberiano







Bienvenidos al místico y famosísimo transiberiano. Debo decir que antes de comenzar el viaje no tenía ni la menor idea de lo que estaba haciendo o mejor dicho, dónde me estaba metiendo. Solos algunos datos por libros e internet. De todos los viajes que hice, este fue el menos organizado y el más jugado de todos. Iba a cruzar el continente solo, donde nadie habla inglés y con la menor información posible. Además tenía solo 16 días de visa, lo cual no sabía si me iban a alcanzar ya que los pasajes los iba a comprar día a día sin saber si hay o no asientos disponibles.

De Harbin a Siberia
Primer dato : como a lo largo de todo el viaje, era el único turista a la vista.
Tuve que compartir la habitación con tres chinos, lamentablemente el cuarto estaba al lado de los amigos de estos chinos y a la vez de los amigos de los amigos. Conclusión: mi camarote era el punto de reunión donde todos venían a comer noodles, pollo, cerveza y contar sus historias.

Con mis compañeros no tuve comunicación, simplemente señas y gestos. Uno de ellos tenía muy buena onda y se dio cuenta de que no entendía nada de lo que pasaba y me ayudó bastante. Puedo decir que por primera vez llegamos a tener humor, chistes, con señas obvio.
En fin, con mis camaradas del cuarto tuve la mejor onda. Tenían el peor olor pero al fin y al cabo eran mis camaradas del cuarto.

Los amigos cayeron con un arsenal de noodles, salchichas, te, ajo, queso, de todo un poco. En las habitaciones se arman picnics, así que por dos días comí pan, noodle, papas, noodles otra vez.

El paisaje era increíble, sobre todo la última parte. Digamos que hay una parte bastante árida y desértica anterior a la región de Siberia, donde luego florecen los campos, y la zona se cubre de bosques y más bosques de coníferas, alerces, pinos. Vemos ríos y lagos congelados. Atravecé una zona montañosa bastante desértica.

El tren estaba atendido por camareras rusas , lo cual tenían con seguridad el peor humor de la vida.

La mañana siguiente paramos en la aduana. Varios rusos nos pidieron pasaporte y nos revisaron bolsos. Tendrían que ver las caras de todos al verme a mi. Los encargados del control vieron: chino, ruso, chino, ruso...un hombre no identificado. Los policías son muy irritables y pareciera como que vas a recibir un balazo. Cuando llegó la policía a nuestro camarote y me vio, puso cara de no entender lo que pasaba. Había un clima muy tenso. La rusa me me dijo algo que obviamente ni entendí. La situación fue tan pero tan bizarra que yo, la policía, y los chinos nos morimos todos de risa. Momento mágico si los hay.

Ni bien nos hicieron salir al pasillo para revisar el cuarto, unos de los chinos se puso a hablar por teléfono. El policia comenzó a gritar desesperado. La camarera del tren vino corriendo, le gritó al chino y le pegó dio un golpe en la cara. El momento fue bastante tenso. Yo pensaba “donde mierda estoy?”

El clima en el tren es por lo general bastante inestable, como lo es el resto de Rusia. Para que se den una idea, tomé mi notebook y la llevé en la mochila al comedor. Cruzando uno de los pasillos vi como una de las que cuidaba el tren me corría desde atrás . Cruzó todo el corredor, me agarró la mochila y me dijo algo que ni entendí. Pensaba que iba a meter una bomba o algo así, la verdad que a juzgar por mi barba parecía un talibán.

Por lo general en la películas o series tienden al comedor del transiberiano como un lugar donde todos van a tomar vodka y terminan muy borrachos. Quiero aclarar que esto una burda mentira, ya que el vodka que se vende en el tren sale 5 veces más que el que compran ellos y la gente no tiene tanto dinero para comprarlo ahí.

En el tren se come noodle, sopas, pan, papas, salchichas y toma te todo el día. Está de más decir que se toma muchísimo, desde las 6 de la mañana hasta las 12 de la noche. Las personas que tienen mucho dinero no suelen viajar en este tren sino que lo hacen en avión. Yo tuve la grata experiencia de viajar en platkartz con gente muy humilde, digamos donde uno puede ver la verdadera Rusia.

lunes, 22 de diciembre de 2008

Harbin : lo último de China



Vino el tren, separación con rulo y a seguir viaje.

Harbin es una ciudad China pero como está próxima a Rusia tiene mucho de su cultura, lo cual fue muy loco para mi encontrarme con las primeras construcciones, iglesias, monumentos de guerra, etc.


En las grandes ciudades chinas uno puede hablar un 10 por ciento ingles, si uno se aleja de ahí, habla el 0% como me pasó.

Llegué a Harbin y el clima cambio totalmente. Pocas veces sentí el frío que experimenté ahí. Habrán habido veinte grados bajo cero. La ciudad estaba cubierta de nieve.


Ni bien llegué, lo primero que tuve que hacer fue buscar el hotel donde podía comprar el pasaje del transiberiano. Decidí tomarme un taxi ya que me estaba congelando.

Le mostré la dirección al taxista y no les miento, hizo como ese capítulo de los Simpsons donde llevan a Bart y Lisa a vivir con los Flanders y al segundo de arrancar el auto, llegan al destino. El taxista hizo media cuadra y me dejó en el hotel. No lo podía creer.


Después de comprar el pasaje, me tomé el bus que me llevaba a mi hostel. Fue imposible la comunicación, para variar. Llegué al hostel y lo sorprendente fue que era un HOTELLING INTERNACIONAL, o sea una cadena reconocida a nivel internacional. Bueno, en todo el hostel no había una sola persona que hable inglés.

En los tres días que estuve en la ciudad me comuniqué por señas y gestos. Cuando iba a comer a un resto, le mostraba una nota que decía “ noodles por favor”. Cada vez que entraba a un lugar me miraban como si fuera un OVNI o algo así.

La falta de comunicación fue tan terrible que pasé 4 días sin hablar. Apenas me manejaba con notas.

Me tomé dos días para recorrer la ciudad. Miren lo que me pasó el día antes de irme, no me lo van a creer.

Estaba recorriendo la ciudad cuando se hicieron las tres de la tarde. Fotos por aquí, fotos por allí, cuando de golpe tomo una decisión que iba a cambiar el transcurso del día. Harto de sacarme auto fotos, le pido a un chino si por favor me podía sacar una.
Apenas le doy la cámara, éste la deja caer al piso!!!

El resultado fue que se destruyó toda la lente! Me desesperé por los siguientes motivos:
No tenía más dinero para gastar. Todo estaba distribuído en días exactos y no me podía comprar otra cámara.

Me estaba yendo al día siguiente y tenía que arreglar o conseguir una cámara para el viaje si o si.

Bueno el chino se dio cuenta de la bronca que tenía y con señas me hizo entender que sabía dónde la podíamos arreglar. Fuimos a una casa Olimpus y me dijeron que la cámara estaba muerta. A esto el chino me dice: “ hay cámaras económicas por 200 dólares, no es tanto”, tenía mucha bronca. Le dije que no tenía dinero y que tenia que resolver eso. De ahí me llevó a otro lugar.


A todo esto le di mi cámara para que sea el interlocutor, ya que si me ven a mi desesperado me iba a cobrar un millón de dólares. Imaginen esto: Una casa Olympus me ve llegar con apariencia de gringo dólar, sin entender el idioma y sabiendo que la tenía que arreglar en 4 horas.
Todo el baile me costó cien dólares que me duelen hasta el día de hoy, pero bueno, al final terminamos todos amigos.




El Reino del Regateo



En todos los países asiáticos que recorrí siempre tuve que lidiar con el regateo y la política de precios. En algunos países más en otros menos, pero siempre hay que regatear al fin. Algunos te suben un poco, otros se desubican. Yo siempre creí que NEPAL era el peor en este sentido. Me decían un precio quintuplicado y después le decías “dale acepto, no mejor hacemos una cosa, ¿te parece que te dé mil dólares? “Que sé yo, el servicio fue excelente, tus métodos son muy persuasivos”.

Como les decía, pensaba que Nepal era el peor hasta que conocí a la gran China. Déjenme decirles que nunca en mi vida vi algo semejante. Es sinceramente desagradable ver como se aprovechan exageradamente del turista. Prácticamente se cagan de risa de uno. Los latinos estamos más acostumbrados a estas situaciones pero imagínense europeos tímidos que acaban de salir de su casa y vienen a comprar a China. He visto todo tipo de barbaridades.

En fin. Creo que el peor lugar de la tierra se llama el Mercado de Perlas.
La segunda vez que fui, comencé a caminar por un largo corredor mientras veía como los chinos se iban preparando, relamiendo, pensando sus peores técnicas, como limarme, como asaltarme. Antes de que me ataquen, lo miré a mi hermano y le dije “ realmente quiero morir, este debe ser el peor lugar de la tierra para estar”

Voy a comenzar a explicar por qué.

El primero de los factores es que en estas tiendas pasa todo y también se encuentra de todo. Ropa, electrónica, más ropa, dvd, cds,lo que se les ocurra.

Otro factor que es que VIENEN TODOS LOS TURISTAS, especialmente ingleses y americanos, lo cual hace que los precios se disparen.

Tercer factor. Las técnicas empleadas son las peores que vi en mi vida. No solo te atacan, agarran y zamarrean, sino que gritan y se enojan si uno no les compra. Irritado, cansado, mal humorado, me he agarrado con millones de chinas que se enojaban porque no les había comprado sus productos. “Me hiciste sacar la campera, te la mostré y ahora no la querés, ¿estás jugando conmigo? Yo trabajo muy duro para esto”.

Quiero ser más todavía más gráfico. Caminás por un pasillo donde habrá unos 200 locales. Los chinos te agarran y te ofrecen el mundo. Suponte que te interesa una campera
La mecánica es la siguiente:

“¿Digame cuanto paga por esto señor”, te dice. Nunca te dan el precio al principio. Yo por lo general uso una técnica que es la siguiente: “para mí, esto sale un dólar, ese es mi precio, sino te gusta decime el tuyo”. Ahí no te dicen nada y luego te dicen: “Porque somos amigos 200 dólares”. Uno le responde: “ te doy 20”.

Ahí comienza el show. Van a empezar a actuar, llorar, enojarse, hacer todo lo posible, pero uno siempre tiene que estar firme con lo que ofrece, es la única forma de que no los asalten. Ellos trabajaron duro pero yo también hice mis pozos y quiero pagar lo que vale y no lo que ellos quieren que yo pague, en eso, no hay vuelta atrás.

Dirán que ese dinero es una locura, con ese monto están perdiendo mucho, etc.
Te despedís y te vas. Caminas 20 metros y luego llaman y te dicen un precio: “ ok, 40 dólares”. Uno de lejos le dice: “no hay chance”, y te vas.

Cuando casi ni te ven, te gritan , te persiguen, te agarran y empiezan a embolsar la campera y te dicen “ok, 30”. Yo por lo general les digo “empezaste por 200 y ahora 30?" Para terminar le decís que solo pagás 20, y te vas caminando. Finalmente lo piensan y aceptan. Obviamente el costo que tienen es 3 o 4 dólares como mucho. Vos pagaste el precio que sale y no el 200% como ellos quieren. Empezamos en 200 y terminamos en 20 dólares.

Este proceso es muy estresante. Ni hablar si hay que comprar 5 o 6 productos. Son 5 o 6 batallas.

Una curiosidad.
Conocimos a un argento en el hostel que hablaba chino, lo cual fue un delirio y lo mejor de la vida porque podíamos comunicarnos con alguien sin gritar o utilizar señas. Una vez fuimos con Ernesto al mercado. Le querían cobrar 30 dólares por 3 espejitos, una locura. Fuimos con Matías y le dijimos 3 por 3 dólares ajajajja la mujer nos miré pensando: ¿De donde salieron estas ratas?

Mis días en Beijing terminaron y también llegó la separación de Matías. La pasamos espectacularmente. Después de varios años, era la primera vez que compartíamos tanto tiempo juntos. Matías seguía para el sudeste y yo para el norte de China y Siberia.

Antes de separarnos hicimos una gran despedida en un resto. Nos fuimos a comer el plato más típico de China: pato de Pekín. Ordenamos y nos dijeron un precio. El mozo vino y nos sirvió el plato con arroz, pato, papas y una sopa también de pato. Pensamos “ que buen servicio, lástima que no ordenamos esto, esperemos que no sea una trampa”. Como era de esperar, nos quisieron armar una trampa para que paguemos eso que no pedimos, son terribles.

Ah, con mi hermano teníamos un buen resto cerca del hostel. Íbamos a comer siempre ahí porque trabajaba un chino que sabía ingles y nos podíamos comunicar. El resto tenía un ejército de empleados pero muy pocos clientes. Desayunábamos, tipo siete y a la noche también, alrededor de las once. Un día le pregunto a nuestro amigo medio en broma: “che, ¿ trabajás las 24 horas?” nos miró fijo a los ojos y nos respondió “ SI” y ahí se terminó la broma.

Más de Beijing



Palacios, templos, parques, de todo un poco. Beijing es una inmensa ciudad rodeada de historia y tradiciones. Uno de sus emblemas es la famosa “ ciudad prohibida”. Aquí básicamente podíamos encontrar a los grandes emperadores practicando ocio diariamente mientras los demás se morían de hambre: “Templo de la reflexión, templo de la meditación,” etc., etc.

Otro símbolo de China, y del mundo, es la Plaza de Tiananmen. La plaza Tiananmen es la plaza más grande del mundo, con unos 800 metros de norte a sur y 500 metros de este a oeste. Al sur de la plaza se encuentra la Ciudad Prohibida. En el centro se eleva un obelisco de piedra, el monumento a los Héroes del Pueblo. Tiene una inscripción hecha por Mao Zedong en la cual se lee “ los héroes del pueblo son inmortales”. Después vemos el Museo Nacional de Historia y de la Revolución. En la plaza también se encuentra el Mausoleo de Mao. Si quiere morir, debe ir y tratar de sacarle una foto a Mao. Lo más loco fue que estuve en el Maosuleo de Ho Chi Minh, Mao y Lenin.

Al salir de la ciudad prohibida, Matías quería hacer un viajecito en bici. Le pagamos a un hombre para que nos haga un tour de 45 minutos por unos barrios tradicionales. Nosotros no arreglamos este acuerdo ,sino que fue él quien nos lo vendió. Nos subimos a la bici y nuestro amigo comenzó a pedalear. Nos llevó por un hutong,(barrio chinos muy humildes). Nos metimos por calles que nosotros pensábamos: “ nos aparece cualquier chino con un sable y nos parte al medio”.

El “guía” fue de lo más gracioso. Cada vez que pasaba por una calle nos decía: “esto tiene 500 años, sigamos”.”Esta casa es muy antigua, tiene muchos años también, sigamos”. Bueno ahí termino el tour. El chino nos paseó 10 minutos y chau.

Beijing y la Gran Muralla


Doce horas después estábamos en Beijing. De la terminal de tren fuimos directo al metro.

El metro fue de los más gracioso. Veníamos con bolsos, muy cargados. Ni bien llegamos notamos la cantidad de gente que viajaba. Yo creía que solo los argentinos viajan como vacas, pero, se ve que no somos los únicos. Obviamente la diferencia está en que ellos son mil millones y nosotros 12, en Buenos Aires, tal vez.
El metro venía re cargado de gente. Se abre la puerta y pensamos: “ seguro que se bajan algunos y entramos”. La puerta se abrió y no bajó ni uno solo.
Había un chino pegado a la puerta que me miraba mientras pensaba: ¿tenés intenciones de subir? Mira que somos millones y estamos en todos lados.
Pasaron 5 trenes más y nos subimos.

Llegamos al hostel, muy bien presentado por suerte. Mi hermano se asustó al ver que la calle estaba en construcción. Yo pensaba: “ en india esto era París”

Al día siguiente nos fuimos a la gran muralla. Sinceramente fue una experiencia espectacular, ni pensábamos que iba a ser lo que resultó siendo. Considero que es la mayor de las maravillas, la madre de todas. Las pirámides son de otro mundo, monstruosas, pero el hecho de pensar que construyeron 7 mil kilómetros de piedras clavadas en la punta de una montaña, es una locura de solo pensarlo.

En fin, nos querían sacar millones de dólares para llegar allí. Optamos obviamente por el mejor y el único método que me permitió viajar por todos lados: la filosofía rata.

Primer paso. Nos tomamos un bus de línea hasta un cierto punto. De ahí nos dejaron en el medio de la nada, o sea, una ruta desierta. Nos bajamos y fuimos atacados por chinos que decían: “¡están en el medio de la nada, les falta 70 Km a la muralla, como soy un excelente chino, y obviamente no los quiero cagar, les voy a cobrar solo 30 dólares!

Sabíamos que la combinación de buses estaba cerca, así que acordamos con que nos lleve hasta ahí, por la mostruosa cifra de un dólar. Nos llevó, nos bajamos y de ahí nos tomamos una mini camioneta por así decirlo, si se podía llamar mini camioneta.

Los pasajeros éramos: Matías, el conductor, otro chino atrás, y yo. Después se subió otra pasajera más. Le tiramos 2 dólares por 70 Km. O sea en lugar de pagar una millonada lo hicimos por 2 magos. Creo que es la mejor forma de viajar, claro está que se corren muchos riesgos pero en mi opinión es lo mejor, sino sería todo muy fácil. Ah, dato. Cuando el chino nos venía llevando nos tiro: “ A los americanos les cobró 5 veces más”.

Pasamos todo el día en la muralla. Apenas entrás, hay que atravesar unos pequeños lagos y luego subir por un sendero que te lleva a la cima. Arriba te recagas de frió. Las partes de la muralla son 3. Hay una que está muy cerca de la ciudad, pero parece Disney, toda reconstruida y plagada de turistas. Nosotros nos fuimos a la más lejana, la más conservada. Cuando llegás a la cima, ves cuan inmensa es. Se ve la extensión hasta el horizonte. Si unos quisiera, puede caminar gran parte, unas 4 horas hasta la otra sección. De la muralla no tengo más para hablar, solo puedo resumirlo en: majestuosa.

Cuando nos fuimos de la muralla ya se había hecho de casi de noche, lo cual era un gran problema a la hora de volver teniendo en cuanta la distancia que teníamos que recorrer. Obvio que al vernos solos, las hordas de chinos nos atacaron diciéndonos “ manga de boludos, están en el medio de la nada, porque somos amigos les cobro unos 70 dólares ¿sí?

Cuestión, recurrimos otra vez a la filosofía rata. Matías vio a la distancia un bus lleno de chinos. Corrimos y nos metimos ahí. La mujer que organizaba nos miró no entendiendo mucho lo que estaba pasando. Le dimos 2 dólares y de nuevo a la ciudad.
En los días siguientes nos fuimos a la zona olímpica y entramos al nido de pájaros, el estadio más famoso de las olimpiadas.

sábado, 20 de diciembre de 2008

XIAN: EL EJERCITO DE TERRACOTA


Ni bien llegamos, mi hermano quería debutar en las moto taxis. Por lo general son un peligro ya que, o se destartalan o el conductor es un desastre. Le explicamos donde queríamos ir pero la comunicación era tan precaria que para un recorrido de 10 minutos tardamos 30.
En esta ciudad encontramos claramente lo que veníamos buscando. Una típica ciudad China. La ciudad está rodeada por una muralla que se dice que es la mejor conservada de todas las que defendían las ciudades de China. Es una ciudad bastante limpia, como todas en general.
La plaza central es por lejos lo mejor que se puede ver. Los edificios de la ciudad, sean antiguos o modernos, tienen por norma mantener el estilo. O sea, vemos un banco moderno con el típico techo Chino. Esta norma se mantienen desde edificios hasta teléfonos públicos.
De noche la ciudad de ilumina y le da un marco pintoresco. Barrios tradicionales, restos, bares, mercados.

Xian es la ciudad donde se puede ver el ejército de terracota. Dicen, la 8 maravilla del mundo. El primer emperador chino, quien hizo también la muralla, mandó a construir durante 20 años un ejército de 7000 hombres. Cada una de estas figuras tiene rasgos y características diferentes: bigotes, peinados, jóvenes, viejos, rasgos de etnias diferentes. Los uniformes reflejan también los rangos militares a los que pertenecen. Cada soldado llevaba un arma: arcos, lanzas, espadas.
Fueron creados para proteger al emperador. Los enterraron y luego de cientos de años, creo que por el 74, un par de campesinos los encontraron. Empezaron a excavar y encontraron las réplicas de los soldados de aquella época. En fin, es algo espectacular.

Para hacer la excursión nos ofrecieron todo tipo de precios. Para seguir con la filosofía viajeros ratas nos fuimos en bus de línea. Pasamos el día y al regreso, quisimos ir al Mausoleo del Primer Emperador Qin. Resulta que había que pagar unos 25 pesos y subir un monte. Al llegar hay un cartel que dice: “ acá esta el emperador” jaja, muy gracioso porque no se puede ver nada.
En Xian nos quedamos tres días y luego partimos ni más ni menos que a Beijing!

viernes, 19 de diciembre de 2008

UN POCO MAS DE SHANGHAI




En Shanghai nos quedamos 5 días, tiempo suficiente para hacer la ciudad. El clima nunca acompañó. Frío y lluvia. De Shanghai partimos a Xian, otra de las grandes ciudades de China.
Fuimos a comprar los pasajes y nos dieron varias opciones. El viaje era de 20 horas. Las opciones eran: buena cama, mala cama, sentado o...paradooooo!!!!Aunque no lo crean existe la opción de ir parado 20 horas. Me pareció buena idea poner a mi hermano en una silla dura por 20 horas.
Se trataba del peor vagón. Estaba más que lleno y tenía un olor muy particular, ventanas cerradas, cero aire. Los asientos eran como los del Belgrano: enfrentados y separados por una mesita. La forma de sentarnos era la siguiente: En la ventana, Matías. Yo al lado de él. Al lado mío, una china. Enfrente, una joven y junto a ella, una pareja.

El pasillo ni hablar, ahí vi como era viajar parado. Yo pensaba: "viajemos parados y es obvio que nos acostamos". Ahí entendí: en China viajar parado es VIAJAR PARADO.
A continuación les voy a presentar a un personaje muy particular. La apodamos Lee no me importa nada Chin Fu. Obviamente ese no es su nombre, pero si hubiese podido llamarse a sí misma, se hubiera puesto ese nombre sin dudarlo. Por empezar ni bien arrancó el tren, este personaje se abrió de piernas y brazos y se tiró encima de la otra chica que estaba intentando dormir.

Segundo: se sacó los zapatos. Mi hermano me dijo que no se podía respirar del olor a queso que tenia.

Tercero: cuando el marido se fue al baño, ella aprovechó para estirarse del todo y así ocupar el poco lugar que quedaba en el asiento.

Cuarto: Atentos. Llegaba la hora de la cena. Esta mujer sacó un pollo de una bolsa y lo empezó a trozar. Esto fue acompañado con noodles y una sopa. Luego se levantó, metió la mano en su bolso y sacó una bolsita. La puso arriba de la mesa y se puso a trabajar. Dentro de la bolsa había langostinos. Se puso a pelarlos en la mesa y luego los agregó a la sopa. Para finalizar sacó de su bolso mágico un pepino.

Quinto: por suerte la comidita se terminó, ¿pero qué viene después de la comida? ¿El postre?
No. Viene el cigarrillo. Sin importarle nada se puso a fumar un cigarrillo en el tren, tal vez, el mayor de los crímenes que se pueda hacer en un medio de transporte. Había carteles de “prohibido fumar” por todos lados. Enojados con mi hermano le dijimos por señas que estaba prohibido fumar. Ella se rió y nos hizo la señal de: shhhh, secreto. Muy graciosa. Mi hermano le contó al encargado de seguridad y éste la reprimió diciéndole de todo. Después de todo este show, la china se tiró encima del marido, la otra china y se fue a dormir.A la madrugada no sé por qué me desvelé y sin querer le pegué una patada mientras dormía. Ella se levantó y me empezó a insultar.